Un coche de la Guardia Urbana de Barcelona frente a los muros recién pintados de los Jardines de las Tres Ximeneies del Poble Sec Barcelona
Barcelona borra su último bastión ‘underground’: “La ciudad era un referente mundial para los grafiteros, ahora todo está capado”
La comunidad denuncia el cierre de los Jardins de les Tres Xemeneies, una acción tomada unilateralmente por el Ayuntamiento y sin ofrecerles un espacio donde poder expresarse
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El Ayuntamiento de Barcelona ha sentenciado el último refugio underground de la ciudad, clave para el arte urbano.
De la noche a la mañana, gran parte de los muros cubiertos con grafitis en los Jardins de les Tres Xemeneies del Poble-sec, en la avenida del Paral·lel, amanecieron con sus paredes pintadas de gris y una fuerte vigilancia policial.
La actuación se enmarca en el Pla Endreça, la estrategia municipal impulsada en 2023 para reforzar los servicios de limpieza y controlar actividades incívicas como el vandalismo, con sanciones de hasta 600 euros según la nueva ordenanza de civismo.
“Es una situación grave que se añade a la lista de medidas tomadas por el Ayuntamiento para dificultar espacios y proyectos que forman parte del tejido cultural local”, denuncia la comunidad de grafiteros en un manifiesto.
Muros pintados de gris en los Jardins de les Tres Xemeneies del Paral·lel
Referente internacional
El artista independiente Alfa, que forma parte del colectivo Mural Jam, uno de los impulsores del comunicado, sostiene en declaraciones a Metrópoli que Barcelona dejará de ser un referente internacional.
“Barcelona siempre ha sido conocida en el colectivo. Artistas de Europa a Estados Unidos venían para conocer la energía de la ciudad y expresarse, cosa que en muchos sitios no se puede hacer”, apunta el artista.
'Murs oberts'
Fuentes municipales aclaran que el parque dispone de un espacio que forma parte de la iniciativa ‘Murs Oberts’ donde sí se permite pintar. Es una pared de 27 metros de largo y de entre 2,20 y 3,50 metros de altura.
No obstante, los grafiteros indican que “es limitada”. Según ha explicado el artista Reos a este digital, hace apenas unos dos años que se construyó este muro, cuando se tiraron abajo las tres paredes que simbolizaban la plaza.
En todo caso, indica, antiguamente era legal pintar en todo el enclave y la comunidad ha visto cómo en unos pocos años se les ha reducido de forma tajante su terreno.
Parque de las Tres Xemeneies tras la decisión de limitar los graffitis en la zona
El último espacio seguro
“Las Tres Xemenies es un lugar donde emergieron muchas disciplinas, desde el break dance hasta el grafiti”, recuerda Alfa.
Con las Tres Xemenies capado, Barcelona termina así con el último de los lugares que tradicionalmente han acogido la cultura underground en la ciudad.
“Era el último sitio. Antes estábamos en Sants, pero hay mucha prohibición. En Sant Adrià de Besòs, la fábrica de las Tres Xemeneies también era popular, pero la cerraron. Y el MACBA, que era conocido en el mundo staker, también hay mucha restricción”, subraya.
La consecuencia, advierte el artista, es la desaparición de estos espacios sin opción a mediación institucional.
Últimos resquicios de los grafitis en los Jardins de les Tres Xemeneies de Poble-sec
“Lo que realmente nos preocupa es la gestión que se ha hecho, sin diálogo ni previa discusión y sin garantizarnos ningún sitio donde podamos expresarnos libremente”, lamenta.
La marca Isokisi, que colabora estrechamente con el movimiento, expresa que el veto que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Barcelona hacia los grafiteros "es un paso atrás en la cultura urbana".
"Como marca que aprecia mucho este tipo de expresión artística, no pensamos que todo valga a la hora de hacer pintura urbana, pero sí creemos en destinarle espacios, como ocurre con otras expresiones culturales que conviven en la ciudad", apuntan.
Movilización
Ante este escenario, el colectivo de grafiteros reclama que Barcelona “ha marginado a toda una comunidad artística” y ha empezado una recogida de firmas para recuperar un lugar que ya creen perdido.
El objetivo, en última instancia, es convencer al Gobierno local para que pueda ofrecer a los artistas urbanos un lugar donde poder expresarse.
Como última acción, la comunidad ha realizado un cortometraje para recordar la historia de los Jardins de les Tres Xemeneies. "Que sirva para que, en el futuro, se puedan preservar estos lugares", defiende Alfa.
Asimismo, el pasado sábado, 21 de marzo, se juntaron un colectivo de artistas del mundo del graffiti, la pintura mural y el street art para pintar sobre el muro "Parades grises, ciudad muerta" y reivindicar que la plaza siempre ha sido un espacio de libertad de expresión.
“Un parque temático”
En la otra cara de la moneda se encuentran los vecinos, que hace años que protestan contra la inseguridad en el parque. Los residentes celebran que el Ayuntamiento les haya escuchado, aunque sea “con el menor de sus conflictos”.
Vista interior de la casa improvisada por sintechos en una estructura de hormigón de los jardines de Les Tres Xemeneies hace seis años
“Los grafitis no son el problema más importante que tenemos, pero es una cosa más. La plaza se ha convertido en un parque temático: había pintadas en árboles, la fachada de los edificios, mobiliario, la rampa del interior del parking y la plaza entera, no solamente los muros”, argumentan los vecinos de la plaza.
“Lo que ha pasado estos años es que les han dado la mano y han cogido el brazo entero… Si se ha convertido en un referente internacional es por la inacción del Ayuntamiento”, destacan, y añaden que lo único que ha hecho el consistorio es limitarse a aplicar las ordenanzas municipales.