Una de las puertas del carrer Sant Just, en el Gòtic, repleta de graffitis, en una imagen de archivo / A.V.

Una de las puertas del carrer Sant Just, en el Gòtic, repleta de graffitis, en una imagen de archivo / A.V.

Vivir en Barcelona

Esta es la calle con más pintadas de Barcelona: limpian carteles y grafitis hasta dos veces al día

El tramo comprendido entre los números uno y tres del passeig marítim de la Barceloneta es la zona con más actuaciones de limpieza en toda la ciudad, acumulando casi 600 intervenciones en apenas un año

Relacionado: Plan de choque en Ciutat Vella: Más agua, menos olores y horarios a medida

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Barcelona libra una batalla diaria contra el incivismo que parece no tener fin, especialmente en su frente litoral. El passeig Marítim de la Barceloneta se ha convertido en el epicentro de las pintadas y la cartelería ilegal en la capital catalana.

Según los últimos datos municipales, existe un tramo específico en esta vía donde los servicios de limpieza deben intervenir hasta dos veces al día para mantener el decoro urbano.

El tramo comprendido entre los números uno y tres del paseo es la zona con más actuaciones de esta índole en toda la ciudad, acumulando casi 600 intervenciones en apenas un año.

El "triángulo negro" de la Barceloneta

La presión estética sobre el barrio marinero es asfixiante. No se trata solo de firmas o tags de grafiteros, sino de una acumulación masiva de carteles, adhesivos y pancartas que degradan una de las zonas con mayor valor turístico y paisajístico de Barcelona.

Las brigadas municipales se ven obligadas a retirar el material por la mañana y, en menos de 12 horas, el mobiliario urbano y las paredes vuelven a estar cubiertas.

Otros portales del mismo paseo, como el 11-13 y el 15-21, también figuran en el top de puntos calientes de la ciudad. En total, cinco de los diez lugares donde más actúa el Plan Endreça en materia de grafitis se concentran en apenas unos metros de esta calle.

Trabajadores de la brigada de limpieza en Barcelona

Trabajadores de la brigada de limpieza en Barcelona AJ BCN

La exposición al flujo constante de visitantes y su visibilidad frente al mar la convierten en un escaparate irresistible para el vandalismo gráfico.

Millones de euros contra el spray

El consistorio barcelonés ha intensificado el gasto y los recursos para tratar de revertir la situación. Se han destinado partidas millonarias para reforzar las brigadas de limpieza, que ahora cuentan con equipos específicos que utilizan agua a presión, jabones especiales y rasquetas para devolver el color original a las fachadas y monumentos.

Sin embargo, el coste es ingente. Mantener las paredes limpias en distritos como Ciutat Vella o Sant Martí supone una inversión que supera los 16 millones de euros anuales.

A pesar de que el Ayuntamiento asegura haber limpiado una superficie equivalente a decenas de manzanas del Eixample, el ritmo de "reensuciamiento" en zonas como la Barceloneta sigue siendo un quebradero de cabeza para los responsables de Urbanismo.

Una persona del servicio municipal de limpieza recoge basura en Barcelona

Una persona del servicio municipal de limpieza recoge basura en Barcelona David Zorrakino - Europa Press

Sanciones y vigilancia insuficiente

Desde los colectivos vecinales denuncian que la limpieza, aunque necesaria, es solo un parche si no va acompañada de una mayor presión policial.

Las multas por realizar grafitis en edificios no catalogados oscilan entre los 300 y los 600 euros, una cifra que muchos consideran insuficiente para disuadir a los infractores.

Mientras el Ayuntamiento fía su estrategia a "limpiar más rápido de lo que ellos ensucian" para desincentivar a los grafiteros por aburrimiento, la realidad en el passeig Marítim dicta lo contrario.

El imán de la Barceloneta sigue atrayendo botes de pintura y cartelería política y publicitaria, obligando a los operarios a una rutina infinita de limpieza que parece lejos de ganar la guerra al incivismo.