Trabajadores de Lean concentrados frente a las oficinas de Barcelona
Los trabajadores de una filial de IBM en Barcelona estallan: un proceso de deslocalización amenaza 250 empleos
El Comité de Empresa de Lean Customer y Lean Corporate negocia el futuro de la plantilla tras filtrarse el plan estratégico que contempla el traslado de la producción a Colombia
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La reordenación de los servicios tecnológicos vinculados a dos empresas hermanas, Lean Customer y Lean Corporate, ha abierto un nuevo frente laboral en Barcelona y Madrid. Alrededor de 250 trabajadores de ambas sociedades, filiales del gigante norteamericano IBM después de que se hiciera con el 85% del accionariado tras comprárselo a Naturgy, temen por la pérdida de su empleo.
Según han explicado miembros del Comité de Empresa a Metrópoli, la plantilla se encuentra en pie de guerra desde que, "a causa de una filtración, descubriéramos la intención de la empresa de trasladar el 85% de la actividad actual a Colombia".
Se trata de un movimiento que ya ha arrancado. Gradualmente, y de un tiempo a esta parte, los trabajadores observan cómo la carga de trabajo en las sedes de Barcelona y de Madrid se está reduciendo en favor de la sucursal colombiana en la que "sospechamos que hay menos derechos laborales y salarios más bajos", teorizan.
No es el único cambio que han observado. Lean Customer y Lean Corporate, a pesar de ser dos mercantiles, han "operado de facto como una entidad unificada". Es una plantilla, dicen, "de esas que conserva a los trabajadores de toda la vida" y, poco a poco, "hemos visto como se han ido incorporando a las dinámicas de equipos, junto al personal de otras dos empresas, Viewnext --también filial de IBM-- y Métrica --una consultora independiente--", lo que ha levantado sospechas de externalización a empresas con condiciones salariales inferiores.
Reducción de costes
Este plan estratégico, en la práctica, abarataría el servicio que IBM presta a Naturgy, fundadora de las empresas, único cliente regular y todavía propietaria del 15% del accionariado, al tiempo que deja en una posición de incertidumbre a la plantilla actual. “Se ha comprado el conocimiento, se ha explotado y ahora se prescinde de él”, resumen fuentes internas.
Entre el 25 de marzo y el 1 de abril, los trabajadores convocaron una huelga que registró un seguimiento cercano al 80%, según datos del comité de empresa. Las movilizaciones se acompañaron de concentraciones en Barcelona y Madrid. Los sindicatos denuncian, además, una posible vulneración del derecho a huelga.
Trabajadores de Lean concentrados en Madrid
Durante los paros, aseguran, parte de las funciones habrían sido asumidas por otros empleados mediante la realización de horas extra, una práctica que podría ser constitutiva de infracción laboral.
El asunto está todavía en negociaciones que, por el momento, no están siendo fructíferas. Sin embargo, tanto IBM, matriz de ambas empresas como los representantes de los trabajadores evitan revelar detalles del estado de las conversaciones.
Unidad sindical
Sin embargo, y a pesar de que el Comité está integrado por delegados de cuatro sindicatos: SIE, USO, UGT y CCOO, sí dejan claro que "se está haciendo gala de una unidad por parte de todas las formaciones".
Oficinas de IBM en Barcelona
Esa "unidad sindical" ha sido "clave" en la convocatoria de las movilizaciones y en la interlocución con la empresa. Ven un problema común, que el proceso actual puede convertir a Lean Customer y Lean Corporate en estructuras "residuales", tras años de actividad centrada en un único cliente.
Un perfil vulnerable al mercado laboral
Y es que la plantilla está feminizada, es decir, compuesta mayoritariamente por mujeres. También envejecida, con una edad media en torno a los 50 años y que lleva toda la vida en la empresa, con una vida laboral de unos 30 años cotizados en el sector y vinculada a la energética catalana.
"Nos han prometido muchas cosas, pero no ha habido hechos", lamentan desde el colectivo. La preocupación se centra en la dificultad de recolocación en un mercado laboral que penaliza tanto la edad como la especialización en entornos muy concretos. El desenlace de las negociaciones en curso marcará el futuro inmediato de una plantilla que, por ahora, sigue sin certezas.
Preguntados por Metrópoli, desde IBM han declarado que "respetan el derecho de los trabajadores a expresar sus opiniones de forma pacífica". "Estamos comprometidos con un diálogo responsable y constructivo para encontrar soluciones que equilibren los intereses de todas las partes implicadas", han asegurado.