Operarios de la limpieza en las playas de Barcelona
Un estudio revela que el cambio climático alterará las brisas marinas en Barcelona y aumentará la contaminación
Una investigación del ICTA-UAB concluye que se deben diseñar los planes de movilidad y políticas de calidad del aire en base a las dinámicas de los vientos y los fenómenos microclimáticos locales
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El cambio climático alterará profundamente la dinámica de las brisas marinas en el área metropolitana de Barcelona y retendrá más gases contaminantes en las zonas costeras.
Una investigación del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) ha analizado la evolución de las brisas marinas y la calidad del aire hasta el año 2100 y ha concluido que el viento, en lugar de penetrar hacia el interior, correrá paralelo a la línea de la costa.
Por tanto, se reducirá la capacidad del aire para avanzar tierra adentro y retrasará su llegada entre una y dos horas, un hecho que aumentará el riesgo sanitario para millones de personas.
Los resultados del estudio, ponen de relieve que, a la hora de diseñar los planes de movilidad y las políticas de calidad del aire, ya no basta con reducir el volumen de emisiones de los coches y de las fábricas, sino que también es urgente integrar las dinámicas de los vientos y de los fenómenos microclimáticos locales.
Las brisas marinas, claves en verano
Las brisas marinas desempeñan un papel crucial durante los meses de verano, pues actúan como un regulador térmico natural que frena el calor extremo en la costa y, al mismo tiempo, funcionan como un mecanismo de ventilación que ayuda a dispersar y desplazar los gases contaminantes urbanos desde el litoral hacia el interior del territorio.
Este proceso alivia la contaminación en las zonas costeras, aunque también traslada parte del impacto hacia áreas interiores, como la llanura de Vic, situada a 70 km de Barcelona.
Amanecer en la playa de Barcelona Barcelona
Retención sobre el mar
Según la investigadora ICREA en el ICTA-UAB, Gara Villalba, las masas de aire contaminado quedarán retenidas sobre las zonas costeras, precisamente las más densamente pobladas de Catalunya, lo que prolongará la exposición de la población a niveles peligrosos de ozono.
El principal contaminante afectado es el ozono troposférico (O₃), un gas contaminante invisible que no se emite directamente, sino que se forma en la atmósfera a partir de otros contaminantes (como los óxidos de nitrógeno procedentes del tráfico y de la industria) en condiciones de alta radiación solar y temperaturas elevadas.
"El estudio apunta a incrementos de entre 5 y 7 partes por billón en las concentraciones de ozono en la franja costera, litoral y prelitoral central durante los episodios de calor más intensos", indica el investigador principal del estudio, Sergi Ventur.
Bañistas en la playa de la Barceloneta / LUIS MIGUEL AÑÓN
Preocupación para la salud pública
Esto genera una nueva preocupación para la salud pública en las áreas urbanas del litoral.
La exposición prolongada al ozono puede provocar problemas respiratorios y cardiovasculares agudos, especialmente en colectivos vulnerables durante las olas de calor.