Zona afectada por un incendio en las inmediaciones de Tiana, Barcelona

Zona afectada por un incendio en las inmediaciones de Tiana, Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ

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La carrera ‘en solitario’ de los municipios metropolitanos para blindarse frente a los incendios: “Estamos abandonados”

Los ayuntamientos reclaman más apoyo supramunicipal mientras refuerzan la inversión en prevención ante fuegos cada vez más virulentos

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En Barcelona, más de 50 municipios se encuentran en riesgo alto o muy alto de incendio. El cambio climático, sumado a la falta de mantenimiento de los bosques y franjas forestales, ha obligado a los municipios con mayor superficie forestal a redoblar esfuerzos para combatir los incendios de nueva generación, cada vez más virulentos.

Un escenario crítico que exige una respuesta inmediata de las administraciones locales. Sin embargo, los ayuntamientos denuncian sentirse abandonados y reclaman más apoyo supramunicipal. “Estamos solos ante la gestión de las franjas forestales”, expresa el alcalde de Sant Andreu de la Barca, Marc Giribert, en conversación con Metrópoli.

Llamada de auxilio

Este municipio del Baix Llobregat sufrió a principios de mes un incendio que calcinó cuatro hectáreas de bosque y obligó a confinar durante horas a los vecinos del barrio de la Colònia. Este sábado, la consellera de Interior, Núria Parlón, visitó la zona afectada.

El fuego puso a prueba el trabajo preventivo realizado por el Ayuntamiento. El mantenimiento de las franjas de protección fue clave para facilitar las labores de extinción y evitar una mayor propagación. Por ello, Sant Andreu las acondiciona cada año, aunque la normativa solo obliga a hacerlo de forma bianual. No es una actuación menor: cerca de un tercio de la superficie del municipio es forestal.

Imagen del incendio en Sant Andreu de la Barca

Imagen del incendio en Sant Andreu de la Barca BOMBERS

“Tenemos prácticamente todo el municipio con las franjas abiertas”, explica Giribert. Sin embargo, el consistorio continúa ejecutando nuevas actuaciones para prevenir el riesgo. En las próximas semanas reducirá la densidad del arbolado y desbrozará el sotobosque en la franja exterior de la urbanización Creu de Sussalba, formada por siete viviendas y situada en el límite con Corbera de Llobregat.

“El sotobosque ha crecido mucho porque el invierno y la primavera han sido muy lluviosos”, señalan fuentes municipales. Pese a este esfuerzo, el alcalde asegura que trabajan “a contrarreloj” y con la sensación de ser los únicos responsables de una gestión que, en muchos casos, corresponde a terrenos de titularidad privada. “La gestión depende demasiado del criterio político de cada gobierno”, critica el alcalde.

Ante la oleada de incendios que sufre todo el país, Giribert reclama una estrategia global. “Tenemos que ponernos las pilas. Es imposible gestionar solos tantas hectáreas de masa forestal”, concluye.

Inversiones cada vez mayores

Una inversión mucho mayor fue la que ejecutó el Ayuntamiento de Castellbisbal hace cuatro meses para reforzar la protección de sus bosques. El consistorio destinó 140.000 euros al mantenimiento de las franjas de protección contra incendios y al control de las manchas de cañas invasoras repartidas por todo el municipio.

Con este contrato, vigente desde el año pasado, el Ayuntamiento pretende dar respuesta a un problema creciente asociado al mantenimiento de las franjas de protección en las urbanizaciones. Después de cada tala –alerta el consistorio–, las cañas, los ailantos y otras especies invasoras de rápido crecimiento vuelven a colonizar rápidamente el terreno y se expanden por las zonas próximas a las viviendas.

Un helicóptero trabaja en las tareas de extinción de un incendio en Barcelona

Un helicóptero trabaja en las tareas de extinción de un incendio en Barcelona Lorena Sopena - EP

Esta proliferación reduce la eficacia de las franjas de protección porque, en poco tiempo, vuelve a acumularse vegetación combustible. Además, en algunos puntos, el crecimiento excesivo de determinadas especies, como las cactáceas, dificulta el paso y las tareas de mantenimiento.

El contrato afecta a las 17 urbanizaciones del municipio y obliga a la empresa adjudicataria a encargarse del mantenimiento durante los próximos dos años. En caso de prórroga, la vigencia del servicio se extenderá hasta 2027.

Mantenimiento de las franjas

La apuesta por la prevención se repite en otros municipios metropolitanos. Vallirana empezó en junio los trabajos de mantenimiento de sus franjas mientras que Castellví de Rosanes las adelantó a mayo con actuaciones en unas 36 hectáreas. Mucho antes, en marzo, Sant Esteve Sesrovires invirtió 13.700 euros en ello.

En paralelo, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) también ha impulsado una estrategia para reforzar la protección de las urbanizaciones frente a la amenaza del fuego. Estas actuaciones ya son visibles en puntos estratégicos de Gavà, Sant Cugat del Vallès y Torrelles de Llobregat. El objetivo no es solo la limpieza del sotobosque, sino una gestión integral que aumente la resiliencia de las masas forestales en zonas clave como las montañas de Ordal, el macizo del Garraf y la serralada de Marina.

Un agente de Agents Rurals en una zona afectada por un incendio en Tiana

Un agente de Agents Rurals en una zona afectada por un incendio en Tiana Simón Sánchez

Ejes de contención

Mientras los municipios actúan sobre sus franjas de protección más cercanas a las urbanizaciones, la Generalitat trabaja en una escala mayor. El Ejecutivo catalán ha diseñado 14 ejes estratégicos de confinamiento forestal para evitar la propagación de grandes fuegos entre macizos y reducir su intensidad.

Se trata de una estrategia territorial en la que se aprovechan grandes discontinuidades agrícolas o naturales, así como grandes ejes en los que el incendio pierde alineación a gran escala.

Estos ejes se apoyan en infraestructuras como carreteras, pistas forestales principales, campos de cultivo, ríos, grandes formaciones rocosas o importantes infraestructuras urbanas para crear áreas de oportunidad que faciliten las tareas de extinción.

Uno de estos ejes prioritarios se sitúa entre Igualada, Martorell y Santa Coloma de Cervelló, un corredor estratégico que atraviesa varias zonas forestales del entorno metropolitano. Dentro de este ámbito, la Generalitat prepara los alrededores de la finca ‘Les Rovires’ para convertirlos en un eje de confinamiento prioritario.

La actuación contará con una inversión de 100.000 euros a cargo de Forestal Catalana, la empresa pública de la Generalitat encargada de la gestión y protección de los bosques. Los trabajos permitirán mejorar la estructura forestal de la zona y facilitar la intervención de los equipos de extinción ante posibles incendios de gran intensidad.