Operarios de limpieza en Barcelona
La CGT clama por la desprotección de los trabajadores municipales de Barcelona ante las olas de calor: "otro año que llegamos tarde"
Los anarcosindicalistas han interpuesto, en lo que va de verano, hasta 8 denuncias ante Inspección de Trabajo relacionadas con problemas derivados de las altas temperaturas en la jornada laboral de los 32.000 empleados municipalesRelacionada: Un año sin Montse: el calvario de la familia de la trabajadora fallecida en Barcelona tras un golpe de calor que todavía espera 'respuestas' y "justicia"
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Son hasta ocho las denuncias que el sindicato CGT ha interpuesto en lo que va de año ante Inspección del Trabajo por cuestiones relacionadas con el calor en el entorno de trabajo en el Ayuntamiento de Barcelona. Trabajadores municipales del consistorio junto con el sindicato CGT han clamado contra las altas temperaturas que, hoy en día, todavía han de soportar los empleados de Parcs i Jardins o de las contratas de limpieza de la ciudad.
Asimismo, han denunciado también la falta práctica de medidas para poder lidiar con esas temperaturas. Según han explicado delegados del sindicato a los medios, estos empleados ejercen un trabajo físico, muchas veces a pleno sol. "Nos enteramos que empieza una nueva de calor cuando termina la anterior. Es una situación climática que ha venido para quedar", expresa Ramon Samblas, delegado de la CGT en el Ayuntamiento de Barcelona.
"Llegamos tarde a la preparación de todo lo relacionado con la exposición de personal a temperaturas extremas en nuestras vías. Se están superando los 40ºC en Barcelona este verano y el Ayuntamiento de Barcelona está aplicando unas medidas que se están quedando atrasadas". De ellas, añaden, algunas se están "quedando a medias" y otras no llegan a ejecutarse. Ello supone "un peligro grave para todos aquellos que hacen su trabajo en la vía pública".
El delegado sindical de la CGT en FCC Medioambiente en limpieza pública de Barcelona, Pau García, explica que si, a pesar de las denuncias y de las actualizaciones de protocolos a raíz del trágico caso de Montse Aguilar de 2025, "la realidad es que seguimos prácticamente igual".
Falta de registros
"No hay registros de trabajadores que tengan afecciones especiales que les impidan lidiar con el calor, ni tampoco un registro oficial de empleados que sufren golpes de calor durante su trabajo. En el centro Joan Miró tenemos constancia que ha habido cinco o seis pero, como no llega a realizarse una atención médica", no queda un registro sólido que consultar. "Muchos de esos casos se abordan con uno de los jefes poniendo al trabajador en un coche con aire acondicionado o llevándolo de estrangis al centro de trabajo", algo que dificulta poder hacer un seguimiento, considera.
"El pasado 20 de mayo, el teniente de alcalde Albert Batlle anunció en la comisión de presidencia la creación de una instrucción nueva ante el calor extremo, también un registro de trabajadores especialmente sensibles a la calor extrema. Efectivamente, esta inspección se presentó, pero no hay un buen punto de partida para hacer una evaluación porque para evaluar el riesgo al calor no hay que partir solo de temperaturas, sino también del estrés térmico, algo que no decimos ya como sindicato, sino que Inspección de Trabajo nos ha dado la razón", recuerda.
Prevención mediante estrés térmico
Y ¿Cómo se mide el estrés térmico? A través de la triangulación de la temperatura con el trabajo y condiciones del trabajador y las necesidades y exigencias calóricas del empleo que se realiza. Si bien, admite, en los últimos días "nos consta que el Ayuntamiento ha comenzado a hacer evaluaciones en esta línea, han llegado tras un año de reclamaciones en la segunda quincena de julio. Llegamos tarde", insiste.
Aleix Lacruz, delegado de Parcs i Jardins por los anarcosindicalistas, ha explicado que dentro de ese cuerpo municipal se han producido recientemente dos de estos episodios. En uno de los casos, se trataba de un trabajador en prácticas que "no llevaba la pulsera canaria porque no se la habían dado. Lo mismo ocurre con los trabajadores de Barcelona Activa". En otro, aunque el trabajador sí la llevaba puesta, esta no sonó.
Personal de limpieza del Ayuntamiento de Barcelona en una imagen de archivo
Estos dispositivos "son una herramienta, pero no pueden sustituir un buen protocolo. Tenemos unas camisetas técnicas que no transpiran, pantalones que parecen de plástico y el interior de los vehículos puede alcanzar los 42ºC y no tienen aire acondicionado", critica.
Respecto a los vehículos, el también delegado de CGT de Parcs i Jardins Iván Prieto detalla que el cuerpo de jardineros está dotado de una flota de casi 200 vehículos, 127 de los cuales no tienen aire acondicionado. "El Ayuntamiento de Barcelona se ha gastado 300.000 euros en instalar sistemas de geolocalización en los vehículos. Parece ser que prima más el control que dar unas buenas condiciones a sus trabajadores", ha criticado. La falta de sistemas de refrigeración ya está en manos de Inspección de Trabajo.
Ocho denuncias
Además de este caso, la formación también ha puesto en manos de Inspección de Trabajo que en Urbaser, también contratista de limpieza de la capital catalana, no se han repartido las pulseras canarias. En CLD y Valoriza, que ostentan el resto de lotes de la licitación pública, "se reparten en una a mayores de 60 y en otra a mayores de 63", aclara García. En FCC, "hay centros donde nos consta que no se han repartido, mientras que en otros no son unipersonales, sino que se han de compartir entre compañeros el dispositivo "sin protocolos de limpieza".
Imagen de archivo de dos trabajadoras de la limpieza en Barcelona
Se suma la denuncia también de que en su centro, el Joan Miró, no funciona el aire acondicionado. En otros, "como el centro de Casanova, tampoco hay aire acondicionado". No han impartido a todos los trabajadores el curso de prevención de riesgos por el calor y tampoco se informa de cuáles son los refugios climáticos más cercanos a las rutas que han de seguir los trabajadores. Todo lo mencionado ya está denunciado ante inspección y se trata de casos "que han ocurrido este verano".
Como en Parcs i Jardins, "los vehículos de tipo motocarro no tienen aire acondicionado y no hay previsiones de ponerlo. Otros, directamente, salen a hacer ruta con el aire estropeado". A ello se suman "uniformes de trabajo que son 100% de poliéster. Los pantalones siguen siendo los mismos que los del año pasado y, aunque a las camisetas les han añadido unos agujeros más para transpirar, no cumplen las funciones que deberían".