Un agente de los Mossos d'Esquadra durante un registro

Un agente de los Mossos d'Esquadra durante un registro Luis Miguel Añón

El pulso de la ciudad

Los Mossos estrenan 170 detectores de metales portátiles para acabar con las armas en Barcelona

Los nuevos dispositivos, integrados en el Plan Daga, permitirán a los agentes realizar cacheos más rápidos, seguros y menos invasivos, focalizándose en zonas de ocio y transporte público

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La lucha contra la proliferación de armas blancas en las calles de Barcelona da un salto tecnológico.

Los Mossos d'Esquadra han comenzado a utilizar desde este viernes, 7 de agosto, una nueva remesa de 170 detectores de metales portátiles en la ciudad, los primeros de un total de 1.000 unidades adquiridas recientemente para reforzar los controles del Plan Daga.

Estos dispositivos, similares a una pequeña barra metálica, transforman la forma en que los agentes realizan los registros. Hasta ahora, el procedimiento habitual implicaba vaciar los bolsillos y un palpado físico minucioso.

Un agente de los Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo

Un agente de los Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo Luis Miguel Añón

Con la nueva tecnología, el detector emite un sonido al detectar metal por proximidad, haciendo que el proceso sea considerablemente más rápido y, sobre todo, menos invasivo para la intimidad del ciudadano.

Esta herramienta garantiza, además, registros más seguros para los agentes sin vulnerar la privacidad de las personas.

Pese a que el nuevo dispositivo de los Mossos está diseñado para detectar todo tipo de armas, su principal objetivo son las armas blancas. Su uso no será indiscriminado, sino que se aplicará basándose en indicios de riesgo o en entornos específicos como el ocio nocturno o grandes eventos.

Un agente de los Mossos

Un agente de los Mossos Simón Sánchez

Zonas de despliegue

El despliegue de estos primeros dispositivos se ha concentrado en distritos clave como Ciutat Vella, Sant Martí, Nou Barris, Horta y Sant Andreu, abarcando parques, transporte público y zonas de ocio concurridas, incluyendo el Triángulo del Poblenou y el entorno de la calle Tuset.

La estrategia de ubicación no es aleatoria; sino que responde a un análisis policial basado en incidentes previos con armas.

Los datos respaldan la intensificación del Plan Daga, impulsado en septiembre de 2024. En el primer semestre de 2026, los delitos con arma blanca en Barcelona han descendido un 20%, mientras que las incautaciones han bajado un 6%, lo que indica la eficacia de la labor preventiva desplegada por los agentes de la policía autonómica.

Una navaja de gran tamaño requisada por un agente / MA

Una navaja de gran tamaño requisada por un agente / MA

Perfil joven

Durante 2025 se requisaron en la comunidad casi 10.000 armas. A pesar de detectar casos aislados en menores de 14 años, el perfil habitual de portadores de armas blancas se sitúa entre los 18 y 60 años.

La prioridad actual es, precisamente, evitar que la tenencia de navajas se normalice entre los jóvenes.

Estos nuevos detectores no solo se utilizarán en cacheos, sino que también servirán para rastrear zonas con vegetación donde los sospechosos podrían haber ocultado armas.

A medida que se reciban las unidades restantes, su uso se extenderá a otras unidades como ARRO y BRIMO en toda el área metropolitana y el resto de Catalunya.