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El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha interpuesto una denuncia ante la Inspección de Trabajo de Barcelona contra la plataforma de reparto Uber Eats y sus empresas subcontratadas.

La organización sindical acusa a la compañía de mantener operativa la actividad de sus repartidores durante el temporal de lluvia del pasado 6 de octubre, una jornada marcada por avisos meteorológicos de nivel naranja y rojo.

A través de un comunicado oficial, el sindicato ha tildado los hechos de "especial gravedad", subrayando que decenas de riders continuaron realizando entregas en moto, bicicleta o a pie bajo condiciones extremas.

Según la central, los trabajadores quedaron expuestos de forma directa a calzadas peligrosas, pérdida de adherencia en los vehículos, visibilidad reducida y un riesgo elevado de sufrir accidentes de tráfico.

Un repartidor de Uber Eats en Barcelona / ARCHIVO

Desde CCOO señalan que el servicio de reparto no puede operar al margen de las alertas oficiales emitidas por los servicios meteorológicos ni anteponer las exigencias de los tiempos de entrega a la integridad física de las plantillas. Además, advierten de que este tipo de actuaciones se han convertido en una práctica recurrente y generalizada dentro de las plataformas del sector de la mensajería y la distribución.

Incumplimiento de la normativa de prevención

La acción promovida por el sindicato se fundamenta en el Real Decreto 486/1997, norma que mandata a los empleadores a adaptar las condiciones de trabajo --incluyendo la modificación o suspensión de las jornadas-- ante la activación de alertas naranjas o rojas cuando los protocolos habituales resulten insuficientes.

Asimismo, la denuncia invoca los artículos 14 y 16 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, los cuales garantizan el derecho de la plantilla a una protección eficaz y obligan a la parte patronal a evaluar los riesgos concurrentes y planificar con antelación las medidas preventivas necesarias.

Un repartidor de Uber en su moto en una imagen de archivo

Exigen investigar las instrucciones y protocolos de la empresa

Ante este escenario, la organización ha solicitado a la Inspección de Trabajo la apertura de un expediente investigador para esclarecer en qué condiciones exactas se prestó el servicio durante la jornada del temporal, qué instrucciones precisas recibieron los repartidores y qué protocolos de emergencia activaron --si es que lo hicieron-- tanto Uber Eats como sus contratas.

Finalmente, el sindicato ha recordado que la externalización de las flotas o el uso de empresas intermediarias no exime a las grandes plataformas de sus responsabilidades en materia de salud laboral, rechazando categóricamente que se traslade a los propios repartidores la responsabilidad individual de decidir si arriesgan su vida para completar un pedido.

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