La secretaria general de CC.OO. Catalunya, Belén López
Belén López (CCOO) llama a colapsar Barcelona en la huelga del 11N: "Con un salario medio no llegas a fin de mes, tenemos un problema muy grave de redistribución de la riqueza"
La secretaria general asegura que sindicatos mayoritarios y movimientos sociales están trabajando para lograr una gran manifestación unitaria en la capital catalana y parar los centros de trabajo
Relacionada: La 'Casa de la Vaga' de Barcelona se apoya en la experiencia de sectores combativos para la huelga general del 11N
La secretaria general en Catalunya de Comisiones Obreras (CCOO), Belén López, ha hecho un llamamiento este jueves a colapsar Barcelona en el marco de la convocatoria de la huelga general del próximo 11 de noviembre.
En un encuentro con periodistas, López ha considerado que "la época de los grandes pactos ha terminado" debido a que "hay una mayoría parlamentaria reaccionaria" que los impide. Por eso, hay que dar paso a un tiempo de "conflictividad en las calles". "Trabajando y con un salario medio" en Barcelona "no llegas a fin de mes. Tenemos un problema muy grave de redistribución de la riqueza", ha sentenciado.
Por ello, exige tanto a la patronal española CEOE como a las catalanas Foment del Treball y PIMEC que se sienten a negociar "el acuerdo estatal de la negociación colectiva" y, en la comunidad autónoma, el "acuerdo interprofesional de negociación colectiva". "Queremos hablar de salarios, de jornada laboral y de mejorar unas condiciones que nos permitan hacer frente a los gastos de la vida (...) como la energía, la vivienda y la cesta de la compra", insiste.
El parón del próximo 11 de noviembre arrancará, de hecho, en la noche del día 10, con el inicio del turno nocturno. Será ese un momento para "tener una primera pulsión de cómo se desarrollará la jornada", valora.
Piquetes informativos
La dirección es clara: colapsar Barcelona desde primera hora de la mañana y que todos los actores sociales puedan confluir en una gran manifestación unitaria en la tarde del 11N. Para ello, detalla, "se está trabajando con todas las asociaciones, movimientos y sindicatos" buscando la "interseccionalidad" y la "transversalidad".
Sin embargo, "no nos engañemos. La huelga empieza en cada centro de trabajo y parando cada empresa". Ese es, razona López, el espacio en el que "los sindicatos mayoritarios" juegan un papel crucial y hacen un trabajo que otras entidades no pueden hacer.
Los secretarios generales de UGT, Camil Ros, CCOO, Belén López y la portavoz del Sindicat de Llogateres, Carme Arcarazo
¿Cómo asegurar el éxito? La formación sindical explica que ya hay programada una estrategia de piquetes informativos para movilizar a los trabajadores catalanes. Los ítems centrales: el derecho a la huelga, cómo ejercerlo y por qué hay que ejercerlo. "Nos jugamos nuestro presente y cómo van a ser las relaciones laborales de nuestro futuro", alerta.
El inicio de un ciclo de movilizaciones
CCOO ha definido la relación entre todos los actores como muy fluida, aunque hay que seguir trabajando por los intereses en común que comparten desde el Sindicat de Llogateres hasta los sindicatos mayoritarios.
"La huelga general es el inicio de un proceso de movilización si no se toman las decisiones para que la gente trabajadora de Catalunya y de todo el Estado pueda tener una vida digna. Si no se dan soluciones a los problemas de los salarios y de la vivienda, esta movilización no será la última", advierte.
La secretaria general de CCOO, Belén López, acompañada de militancia a la salida del Departament d'Empresa i Treball tras registrar este lunes el preaviso de huelga general del 11 de noviembre
La fecha se acerca y el sindicato sabe que es un momento crucial cuyos efectos pueden repercutir en las elecciones del 29N, pero también en las elecciones sindicales de 2027. Durante los últimos meses se percibía que "se acercaba el momento de una gran movilización" que casos como el desahucio de Maricarmen, de Olga o de Javier han terminado precipitando.
Ahora, depende de la capacidad de reacción, organización y confluencia de los sindicatos y asociaciones, así como de unos servicios mínimos que, todavía por decretar, no sean abusivos y no anulen de facto la huelga.