Croquetas

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Los mejores chefs coinciden: “Las croquetas no se hacen con leche, sino con caldo y mantequilla”

Las croquetas, emblema de la gastronomía española, alcanzan su máxima expresión cuando se potencia su sabor y cremosidad

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Las croquetas caseras son uno de los manjares de la gastronomía española. Estos bocaditos sabrosos gustan a todos y pueden ser de cualquier sabor, siendo las más típicas las de jamón ibérico, pollo, cocido y bacalao.

Son un pilar fundamental de la gastronomía española, llevando a la bechamel a icono cultural, tradicionalmente, y son concebidas como un plato de aprovechamiento. Su exterior crujiente y su interior cremoso hacen que sea una delicia.

Aunque la receta tradicional suele basarse en una bechamel de leche, harina y mantequilla, grandes maestros de la cocina como Ferran Adrià, Carme Ruscalleda y Dani García coinciden en que el verdadero secreto para alcanzar la excelencia reside en la sustitución estratégica de ingredientes, destacando el uso de caldo y mantequilla.

El catalán Ferran Adrià ha propuesto una versión que rompe con los esquemas clásicos: las croquetas líquidas de jamón. La innovación fundamental del chef catalán consiste en reducir la cantidad de leche hasta en un 30% para sustituirla por caldo de jamón.

Su fórmula exacta requiere 700 ml de caldo y 300 ml de leche entera, combinados con 70 g de mantequilla y 70 g de harina. Con este truco, Adrià logra una textura sedosa que se sitúa a medio camino entre una bechamel tradicional y una velouté, potenciando de forma extraordinaria el sabor del jamón.

En lugar de la fritura, Adrià sirve la mezcla caliente en recipientes pequeños, cubriéndola con picatostes o croutons crujientes que actúan como un "trampantojo" del rebozado original.

Otros trucos

Otros chefs de prestigio refuerzan la importancia de tratar la base líquida con esmero. Carme Ruscalleda, siete estrellas Michelin, enfatiza que el truco está en el sofrito y en infusionar la leche con un hueso de jamón para ganar intensidad.

Por su parte, Dani García apuesta por una cocción prolongada de la bechamel para que sea "más buena" y sugiere añadir queso crema para alcanzar una cremosidad sutil y sabrosa.

Ya sea en su formato sólido tradicional o en la innovadora versión líquida de Adrià, los expertos coinciden en que la clave es potenciar el sabor primordial mediante ingredientes que aporten profundidad y una textura inigualable.