Caldo de huesos

Caldo de huesos

Gastro

María Lo, chef, coincide: “Para que el caldo de huesos sea rico en nutrientes y sabroso usa 1 puerro, 2 apios y 8 litros de agua”

La chef lo tiene claro para aprovechar las propiedades del caldo de huesos al máximo, la clave está en dedicarle tiempo y respetar una cocción lenta y prolongada

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El caldo de huesos no es una tendencia pasajera. Se trata de una preparación tradicional que ha recuperado protagonismo gracias a su aporte nutricional y a su carácter reconfortante. Por su contenido en colágeno, minerales y aminoácidos, se considera un alimento de gran valor nutricional y al que se le atribuyen diferentes beneficios para el organismo.

Su elaboración requiere una cocción prolongada, un proceso que permite extraer de los huesos parte del colágeno, los minerales y las proteínas. De esta manera, el caldo puede contribuir al cuidado de los huesos, las articulaciones y el sistema digestivo.

Por eso, si se quiere obtener un caldo de huesos completo y aprovechar al máximo sus propiedades, la clave está en dedicarle tiempo y respetar una cocción lenta y prolongada.

Propiedades del caldo de huesos

Entre sus componentes destacan minerales esenciales como el calcio, el magnesio, el potasio y el fósforo, nutrientes que participan en el mantenimiento de unos huesos y dientes fuertes y en el correcto funcionamiento del sistema óseo.

Asimismo, esta preparación contiene colágeno y gelatina, sustancias relacionadas con el mantenimiento de la piel, el cabello, las uñas y las articulaciones. En el caso del colágeno, además, contribuye a conservar la firmeza y elasticidad de la piel y se ha relacionado con una menor visibilidad de la celulitis.

La receta de María Lo

  • 8 litros de agua
  • 1 nabo mediano
  • ¼ trasero de gallina
  • 2 ramitas de apio
  • 2 trozos de pecho de ternera
  • 2 huesos de rodilla de ternera
  • 1 hueso salado de cerdo
  • 1/2 pie de cerdo
  • 1 hueso de jamón
  • 1 puerro
  • 2 zanahorias
  • 1 chirivía
  • 1/4 col (opcional)
  • 2 huesos de caña con tuétano
  • 1 tira de espinazo de ternera

Proceso de elaboración

El proceso comienza lavando y pelando las verduras para, después, introducirlas enteras en una olla junto con las carnes y los huesos. Se cubre todo con agua y, cuando comienza a hervir, se retiran con una cuchara las impurezas que aparecen en la superficie.

A continuación, se cocina a fuego medio-bajo, manteniendo un hervor suave durante 8-10 horas. Esta cocción prolongada permite extraer los nutrientes de los huesos y las carnes. Una vez listo, se retiran los ingredientes y se filtra el caldo con un colador fino.

Por último, se deja templar y se guarda en la nevera hasta el día siguiente. Al enfriarse, la grasa se solidifica en la superficie y puede retirarse fácilmente, aunque también se puede conservar una pequeña cantidad para potenciar el sabor.