Restaurante SLOW&LOW en Barcelona
Cierra uno de los restaurantes con estrella Michelin de Barcelona: "La nueva etapa será de tapas tradicionales y bocadillos"
El restaurante SLOW&LOW ha decidido poner fin a su época dorada de cocina de alta gama
Barcelona vuelve a encarar una baja sensible en su mapa gastronómico de alta gama.
El restaurante Slow & Low, galardonado con una estrella Michelin y ubicado en el céntrico barrio de Sant Antoni, cerrará definitivamente sus puertas el próximo 17 de octubre.
Tras ocho años de trayectoria marcada por una propuesta culinaria caracterizada por la fusión de sabores globales y la técnica impecable, el equipo liderado por el chef Frank Beltri ha decidido poner fin a esta etapa de alta cocina.
Referente gastronómico
El establecimiento, situado en la calle del Comte de Borrell número 119, abrió sus puertas en 2018 con la ambición de ofrecer una experiencia gastronómica basada en la cocina viajera, los matices picantes y las cocciones lentas.
Restaurante SLOW&LOW en Barcelona
En 2023, su esfuerzo fue premiado con la codiciada estrella Michelin, distinción que ratificó su estatus en la escena barcelonesa.
Sin embargo, la exigencia y la logística asociadas al concepto de alta gastronomía han pesado en la decisión final de la propiedad.
Proyectos más rentables
Detrás de este cierre no hay una crisis repentina, sino un periodo de reflexión estratégica sobre la viabilidad económica del modelo.
La dirección ha subrayado la necesidad de redirigir los esfuerzos hacia formatos de negocio que garanticen mayor rentabilidad en el contexto actual.
Pese al cese del restaurante gastronómico, la actividad de la empresa continuará enfocada en propuestas más informales, alejadas de las exigencias del formato de menú degustación complejo.
Restaurante SLOW&LOW en Barcelona
Futuro de la propuesta
El cierre del local no significa la retirada del chef ni de su equipo del panorama culinario local. La intención es potenciar conceptos gastronómicos más accesibles e informales.
En esta nueva etapa, el foco se pondrá en ofertas enfocadas a las tapas tradicionales y bocadillos, siguiendo una línea similar a la de otros proyectos de cocina desenfadada que ya gestionan, donde priman la cercanía, la música y la simplicidad.
Reconfiguración del panorama gastronómico
La marcha de Slow & Low pone de relieve los retos que afrontan los establecimientos gastronómicos de alta gama en las grandes ciudades.
Mientras la capital catalana sigue atrayendo visitantes y amantes del buen comer, los elevados costes operativos y los márgenes reducidos obligan a reconvertir espacios hacia propuestas más dinámicas.
El barrio de Sant Antoni pierde así un referente estelar, aunque gana la expectativa de futuros proyectos gastronómicos.