Jordi Cruz y huevos duros

Jordi Cruz y huevos duros

Gastro

Jordi Cruz, chef: “Para pelar bien los huevos cocidos, mezcla 1 l de agua y 15 ml de vinagre y déjalos hervir 12 minutos”

La clave está en controlar bien los contrastes de temperatura durante la cocción y el enfriado

Un panadero avisa: “Para mantener el pan fresco más tiempo, no uses plástico, envuélvelo en una tela de algodón”

Leer en Castellano
Publicada

Los huevos cocidos o comúnmente conocidos como huevos duros son uno de los complementos ideales para acompañar a las recetas ligeras y frescas del verano, desde el salmorejo, hasta en ensaladas o huevos rellenos.

No obstante, algo tan sencillo como poner los huevos a cocer, genera bastantes quebraderos de cabeza ya que si no tienes precisión en el proceso de elaboración los huevos no quedarán perfectos.

Para ello, hay varios trucos. En este contexto, el chef catalán Jordi Cruz lo tiene claro: los pequeños detalles marcan la diferencia entre un huevo difícil de pelar y uno que se limpia prácticamente solo. La clave está en controlar bien los contrastes de temperatura durante la cocción y el enfriado.

Proceso de elaboración, según Jordi Cruz

  1. Coloca 1 litro de agua en un cazo, añade un chorrito de vinagre (opcional, ayuda a degradar ligeramente la cáscara) y unos 12 g de sal.
  2. Introduce los huevos cuando el agua aún no esté hirviendo, para evitar un contraste demasiado fuerte que pueda romper la cáscara.
  3. Cuando el agua empiece a hervir, cuenta 12 minutos de cocción.
  4. Pasados los 12 minutos, retira los huevos y pasamos inmediatamente a agua muy fría o con hielo, déjalos ahí 2 o 3 minutos. Este contraste térmico hace que el huevo se contraiga ligeramente y se separe de la cáscara.
  5. Pasados los 2 o 3 minutos saca los huevos del agua fría y da unos pequeños golpes para romper la cáscara. La piel saldrá prácticamente sola y tendrás unos huevos perfectamente cocidos y muy fáciles de pelar.

Beneficios del huevo

El huevo es considerado uno de los alimentos más completos debido a su alta densidad nutricional.

  • Alto valor nutricional y proteínas de calidad. Es especialmente rico en proteínas de alto valor biológico, con un perfil de aminoácidos esenciales ideal para el ser humano.
  • Riqueza en vitaminas y minerales. Aporta una gran variedad de nutrientes, incluyendo vitaminas A, E, B12, ácido fólico, biotina y minerales como fósforo, hierro, cinc y selenio.
  • Grasas saludables. Contiene más ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que saturados, además de ácidos grasos Omega-3, conocidos por sus efectos beneficiosos para la salud.
  • Bajo impacto en el colesterol sanguíneo. Contrario a los mitos, su consumo no está ligado a un aumento importante del colesterol en sangre. Esto se debe a que tiene pocas grasas saturadas y contiene fosfolípidos que interfieren en la absorción del colesterol.
  • Control del peso y saciedad. Es un alimento bajo en calorías (unas 70 Kcal por huevo mediano) y, gracias a su alto contenido proteico, aumenta la sensación de saciedad después de comer.
  • Protección de la salud visual. La yema contiene luteína y zeaxantina, antioxidantes que ayudan a prevenir las cataratas y la degeneración macular.
  • Mejora de la memoria y desarrollo cerebral. Es una de las fuentes principales de colina, un nutriente esencial para el sistema nervioso y el cerebro que contribuye a mejorar la memoria.
  • Accesibilidad y versatilidad: Además de sus beneficios de salud, es un alimento barato, fácil de preparar y muy versátil en la cocina.

Las recomendaciones generales de consumo son de hasta 7 huevos enteros a la semana para la población general y 4 huevos para personas con colesterol alto.