Los adolescentes de Vallcarca no temen demasiado por su futuro escolar, pero sus padres, sí. Los niños nacidos después de los 2000, que aún están en el colegio, pronto tendrán que ir al instituto. Entonces, empezará el show en Barcelona, que se ha quedado corta en la construcción de este tipo de equipamientos públicos. Vallcarca i els Penitents, con aproximadamente 15.500 habitantes, es uno de los barrios que todavía no cuenta con un instituto.

“Los jóvenes tienen que desplazarse cada día unos dos kilómetros para ir a clase”, comenta Albert Peña, de la Coordinadora de Ampas de Gràcia, a Metrópoli Abierta. La reivindicación vecinal viene de lejos, de hace más de una década. Y el proyecto, en teoría, tenía que salir adelante. De hecho, ya tenía lugar asignado: iba a edificarse en el parque de Anna Piferrer.

EL INSTITUTO CAMBIA DE UBICACIÓN

Sin embargo, algunos vecinos que viven enfrente de la plaza se levantaron contra el instituto Vallcarca y, por vía judicial, consiguieron frenarlo alegando que esa zona era verde y necesitaba la catalogación de protección correspondiente. Ahora los vecinos dibujan el futuro del parque, y entre las propuestas sobresalen un escenario para conciertos, un circuito de skate, una tirolina con un área de descanso, un espacio wifi o un quiosco-bar.

Después del revés, el primer instituto de Vallcarca se ubicará, en un principio, en los jardines Comas i Llaberia, donde se manifestaron el pasado domingo más de 200 vecinos y pusieron –de forma simbólica– la primera piedra del proyecto. “Estamos pendientes de la reunión con el departamento de Ensenyament... es urgente”, apremia Peña.

Lo primero que exigen es concretar las fechas y acelerar el proceso lo máximo posible. Con el fin de impulsar la construcción de forma efectiva y no retrasar más el asunto, apuestan por la creación de una comisión de seguimiento mixta: un diálogo conjunto entre Consorci, Coordinadora y Distrito que encabeza Eloi Badia para que velen por el cumplimiento de los plazos. Según sus cálculos, el instituto debería estar funcionando en 2021. ¿Será posible?

'OVERBOOKING' EN LOS INSTITUTOS PÚBLICOS

“Hay un grave problema con las plazas de instituto en Barcelona”, desvela a este medio Arnau Rodellar, profesor de secundaria y miembro de la Asamblea de trabajadoras de la educación pública de las comarcas de Barcelona. “En 2020 habrá una gran masificación y será insostenible”, lamenta. La fuente consultada sostiene que, por ahora, solo “se están poniendo parches” sobre este asunto, pero no se aborda de raíz.

Una imagen de la concentración en Vallcarca a favor del instituto público / HUGO FERNÁNDEZ



Cada profesor tiene en su clase una media de 33 alumnos y, según sus peticiones, tendría que establecerse un máximo de 25 en secundaria. La solución, para ellos, es abrir los institutos necesarios para cubrir la alta demanda y, luego –puesto que el número de nacimientos ha descendido– se podrían reducir los ratios, para que así la atención sea más personalizada.

Tal como ha podido saber este medio, el próximo viernes 8 de febrero –coincidiendo con la semana de la lucha en la educación pública– trabajadores y familias realizarán un encierro en la escuela Montseny con una mesa redonda sobre el caso del instituto público en el barrio de Vallcarca, así como otras reivindicaciones. En ese mismo emplazamiento habrá un taller de pancartas, actividades para niños, cinefórum, así como cena y un espacio para dormir. Y, después, verán.

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