Mamayoga es uno de los centro de referencia de yoga para mujeres embarazadas en Barcelona. No obstante, ahora está en el punto de mira precisamente por la denuncia viral de una trabajadora encinta, a la que no han renovado el contrato en el tercer trimestre de su embarazo.

En su cuenta de Instagram, la exempleada de este negocio de la calle Pere Serafí, en el corazón de la Vila de Gràcia, ha expuesto ampliamente lo ocurrido a través de tres posts que han generado una oleada de reacciones y mensajes de apoyo. Según su versión, después de tres años trabajando en negro y estando ya en plena gestación, en primavera pidió a la empresa regularizar su situación. "Cuando vi que mi maternidad estaba cerca, pedí ser contratada para tener un colchón de seguridad al parir. El que toda mujer merece tener", expone. Finalmente, en abril consiguió un contrato temporal de seis meses. Aunque su alegría ha durado muy poco.

"Me preocupé porque se me acababa antes de parir, pero me prometió que me recontrataría, pasando de cobrar 20 a 15 euros la clase (que no la hora, como dice el contrato)", detalla. Asegura en su escrito que el documento recogía menos clases y menos horas hasta septiembre, pero aun así aceptó. Y todo se torció cuando llegaron las vacaciones de verano.

SE QUEDÓ CLAVADA DE LA CIÁTICA

Antes de firmar los papeles, la ahora extrabajadora había comprado un billete de ida y vuelta para visitar a la familia de su pareja en México. Un viaje de un mes y medio para el que negoció rescindir el contrato, ya que no le correspondían tantos días libres. "La semana antes se me recordó que, estando contratada, no me tocaba irme tanto tiempo y tenía derecho a siete días de vacaciones. Debía optar por la baja voluntaria para volver a ser contratada en septiembre. La firmé, calmando mi miedo e inseguridad ya que, al volver, tendría de nuevo un contrato", afirma. Pero durante su estancia en el extranjero comenzó a tener problemas de ciática, y al regresar a Barcelona pidió unos días más para recuperarse. Tenía pensado reincorporarse este viernes, 1 de octubre, pero desde Mamayoga le dijeron que ya tenían sustituta y que no contaban con ella.

"Me informa de que no se fía de contratarme y que a los dos días tenga que coger la baja, y que después de la baja de maternidad siga mal y no pueda volver. Que no puede hacer eso, que no es su responsabilidad y que yo decidí irme a México y por tanto acarree con las consecuencias", dice que le espetó su jefa. Sin trabajo y a pocas semanas de dar a luz, la exempleada asegura que no lo explica "con intención vengativa", sino por "respeto" a ella misma, al bebé y "a todas las madres que se encuentran a diario con situaciones de abuso de poder como esta".

MAMAYOGA MANTIENE EL SILENCIO

Tras la publicación de este texto y su viralización en redes sociales, Metrópoli se ha puesto en contacto con Mamayoga para conocer su versión de la historia. La empresa no ha respondido a ninguna de las preguntas de este medio.

ESTÁN NEGOCIANDO

Este medio ha hablado también con la extrabajadora, que ha señalado que Mamayoga y ella misma están ahora en "un diálogo abierto y constructivo" para decidir si volverá a ser recontratada o no por la empresa.

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