Vallcarca i els Penitents es un barrio con diversas cuestiones polémicas que no cuentan con la aprobación de los vecinos. Una de ellas es el futuro del parque de la Ronda de Dalt, una zona verde que el consistorio fulminará para la construcción de viviendas, lo que mantiene en pie de guerra a los vecinos.

Los asentamientos también se encuentran en el listado. La proliferación de éstos por el barrio se ha convertido en un quebradero de cabeza para unos residentes que, prácticamente, se han visto olbigados a normalizar la situación. En algunos casos va a más, hasta sufrir okupaciones muy conflictivas.

A todo ello se suma un proyecto pendiente desde hace 20 años. La rambla verde de Vallcarca es una iniciativa que, tras pasar años en un cajón, los residentes tratan de recuperar para "dinamizar el barrio" pese a las discrepancias de algunos colectivos.

OBRA ENCALLADA

La obra de la rambla verde de Vallcarca data de 2002, cuando el gobierno municipal liderado por Joan Clos dio luz verde a un proyecto que significaba la creación de un eje verde en la avenida de Vallcarca con una extensión comprendida entre la altura de plaza de Lesseps y la de la confluencia de la calle de Bolívar con la avenida de la República Argentina. Pese a la antigüedad de la iniciativa, ésta aún no se ha ejecutado.

La ejecución del proyecto, como está planteado, supone el derribo de algunas edificaciones que se encuentran degradadas, y en algunos casos 'okupadas', por lo que algunos colectivos del barrio rechazan la idea y piden que la obra se lleve a cabo eliminando carriles de circulación.

Viviendas en Vallcarca, algunas 'okupadas' / METRÓPOLI - RP

Pese a ello, una mayoría vecinal reclama que la planificación original salga adelante planteado como un "proyecto de ciudad" que ya se ha convertido en una deuda histórica municipal hacia el barrio.

PROYECTO NECESARIO

Fuentes vecinales insisten a este medio que la rambla de Vallcarca es un "proyecto necesario", y lamentan su "paralización" durante todos estos años. Por ello, arpueban el proyecto original como una transformación positiva para el barrio.

"Con la rambla se crea una corriente de convivencia vecinal muy necesaria entre la avenida de Vallcarca y la avenida de la República Argentina. También se ganarían unas perspectivas desde la plaza de Lesseps que ahora no existen", explican.

Además, destacan que Vallcarca es "una de las entradas al Parc Güell", por lo que la reforma "dignificaría" este acceso en un barrio en el que hay un "desastre urbanístico". "La rambla es una manera de dinamizar el barrio, hay que desatascar este proyecto de ciudad", aseguran, una petición que recientemente tuvo una buena acogida por parte del grupo municipal de Junts.

Plaza en la avenida de Vallcarca / METRÓPOLI - RP

CRÍTICAS

Respecto a las críticas a la planificación desde colectivos vecinales "alternativos" por los derribos de edificaciones, las mismas fuentes apuntan que ya hubo propietarios "indemnizados que se fueron" y ahora hay inquilinos en algunas viviendas, mientras que otras están "okupadas".

Fuentes municipales apuntan que no hay ninguna novedad respecto al proyecto de la rambla de Vallcarca, pero aseguran que desde el consistorio se continúa trabajando en la iniciativa.

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