El CE Europa toma la delantera para recuperar la gestión del Camp de l'Àliga de Barcelona. Diez años después de perder el control de la instalación y apenas seis meses después de una licitación fallida, el Club Esportiu Europa es el virtual ganador del concurso público para gestionar este campo de fútbol ubicado en el barrio de El Coll.
La Mesa de Contratación del Distrito de Gràcia, en su sesión del pasado 30 de enero de 2026, acordó por unanimidad elevar la propuesta de adjudicación a favor de la entidad escapulada. La resolución supone un vuelco administrativo que desplazaría a la actual gestora, la Penya Barcelonista Barcino, devolviendo al Europa el control de un equipamiento vital para su estructura de fútbol base para los próximos dos años, prorrogable para otras dos anualidades más.
La resolución final otorga al Europa una puntuación total de 50,00 puntos, dejando muy atrás a la actual gestora, la Penya Barcelonista Barcino (32,11 puntos), y a la Fundació Catalonia Sports (27,55 puntos).
Mejor propuesta económica
La pugna entre las dos entidades históricas del barrio ha sido encarnizada, pero las actas del proceso revelan que la balanza se ha decantado de forma definitiva en el apartado económico.
Durante la primera fase del concurso, centrada en los criterios subjetivos de los proyectos deportivos, la igualdad fue máxima. Tanto el CE Europa como la PB Barcino obtuvieron la puntuación perfecta de 20 puntos, empatando técnicamente en la calidad de sus propuestas de gestión.
El campo de fútbol del Àliga en Barcelona
Sin embargo, la apertura de los sobres con las ofertas económicas ha roto la igualdad de forma drástica. El CE Europa ha presentado una oferta inalcanzable para sus rivales. El club presidido por Hèctor Ibar se ha comprometido a una inversión de 106.000 euros en mejoras de la instalación, frente a los 60.000 de la PB Barcino.
Canon superior
El punto más crítico del proceso llegó con la oferta del canon anual que el gestor debe pagar al Ayuntamiento. El Europa ofertó 22.500 euros anuales, una cifra muy superior a los 10.000 euros de la PB Barcino y a los 14.000 de la tercera licitadora, la Fundació Catalonia Sports.
Esta agresiva puja estuvo a punto de costarle cara al club. La Mesa de Contratación detectó que la oferta del Europa superaba en un 157,14% el porcentaje medio de mejora, calificándola inicialmente como "presuntamente anormal o desproporcionada". El proceso quedó en suspenso el 15 de enero para requerir al club que justificara la viabilidad financiera de tal desembolso. Finalmente, el informe técnico ha validado la justificación presentada por el Europa.
El Camp de l'Àliga de Barcelona desde el exterior en una imagen de archivo
Verano convulso
Esta propuesta de adjudicación pone fin a un periodo de incertidumbre nacido tras un verano convulso en 2025. En julio, el Ayuntamiento declaró desierto el concurso anterior al excluir a ambos aspirantes por defectos de forma. En aquel momento, el Europa se sintió "perjudicado", alegando que su exclusión por una discrepancia en la temporalidad de las inversiones era subsanable.
El club llegó a plantear acciones legales, pero finalmente optó por volver a presentarse, corrigiendo los errores y redoblando su apuesta económica para recuperar la gestión de un equipamiento que considera estratégico y fundamental.
Aunque la Mesa ya ha elevado la propuesta de adjudicación a favor del Europa por ser "la oferta más ventajosa", el proceso administrativo requiere ahora la ratificación formal del órgano de contratación y la posterior firma del contrato.
Escudo del CE Europa
Cambio de ciclo en El Coll
De confirmarse, el cambio de ciclo en El Coll será una realidad. El Europa recuperará la gestión directa de un campo donde entrenan centenares de jóvenes, pasando de pagar alquiler a gestionar los recursos propios de la instalación.
Con el estadio del Nou Sardenya a menudo saturado por la actividad del primer equipo y las categorías superiores, el campo de l'Àliga funciona como una extensión vital en el barrio de El Coll donde entrenan y compiten centenares de niños y jóvenes de la base.
Asegurar la gestión directa de este espacio garantiza al club la estabilidad logística necesaria para sostener su actual crecimiento institucional y deportivo, permitiéndole organizar sus propios horarios y asegurar que sus equipos formativos disponen de una instalación cerca del barrio.
A falta de la ratificación formal del órgano de contratación, este cambio de ciclo en El Coll devuelve la autonomía a la entidad escapulada, aunque bajo la condición de mantener la convivencia deportiva y garantizar las franjas horarias a otros usuarios históricos como el CF Sarrià.
