Gisela, la pastelera de Sant Adrià de Sant Adrià que conquista a Rosalía

Gran Barcelona

Gisela, la pastelera de Sant Adrià que conquistó a Rosalía y arrasa en redes

La joven diseñadora gráfica transformó una antigua peluquería en un obrador desde donde elabora riquísimas tartas que envía a toda Catalunya

9 diciembre, 2023 23:30

Sin saber muy bien cómo, Gisela ha montado un obrador de tartas en Sant Adrià de Besòs. Y lo ha hecho con la ayuda de su pareja y sus padres. Sin grandes pretensiones, la joven de 27 años no tenía en mente abrir un establecimiento de cara al público, pero por cuestiones legales no le quedó otro remedio.  Aun así, los clientes no perturban a la repostera, que pasa horas y horas en su pequeño local elaborando y perfeccionando “unas tartas bastante majas”.

Precisamente ese es el nombre de su negocio: “Tartas Bastante Majas”. ¿Formación? Autodidacta. Gisela no quiso gastarse un dinero que no tenía en “uno de esos másteres de 40.000 euros en el Celler de Can Roca”, ha explicado a Metrópoli. Así que todo lo aprendió por su cuenta, y lo que le queda. Admite algunos errores, matices que soluciona en el momento si hace falta y delante del cliente, nunca nada grave. Pero la ilusión y las ganas por emprender en el municipio donde también reside desde hace cuatro años pueden con todo.

Gisela, la propietaria de Tartas Bastante Majas decora una tarta en Sant Adrià

Gisela, la propietaria de "Tartas Bastante Majas" decora una tarta en Sant Adrià Luis Miguel Añón

DE ROSCONES DE REYES A TARTAS

Gisela todavía asimila el “boom” de su negocio en las redes sociales. Comenzó hace aproximadamente un año desde la cocina de su casa: “Hacía roscones de reyes y vi que a la gente le gustaba y me los pedía”, recuerda. Ahí comenzó a gestarse el proyecto que se amplió también a tartas.

El tiempo invertido en crear contenido con las redes sociales, especialmente en Instagram y TikTok, terminó de darle un impulso a “Tartas Bastante Majas”. Tanto que hasta Rosalía le echó un ojo: “Hice una tarta dos días antes de que Rauw Alejandro y ella sacaran su tema ‘Beso’ y la gente la compartió muchísimo”, dice Gisela, que decoró el pastel de fresa con la frase de la canción “Yo me voy contigo a matar”. La difusión fue tan extrema que la imagen de la tarta llegó hasta el feed de Instagram de Rosalía, que compartió en sus stories la obra de Gisela.

Decoración de un pastel de Tartas Bastante Majas

Decoración de un pastel de "Tartas Bastante Majas" Luis Miguel Añón

“ES EL PRIMER LOCAL DE MI VIDA”

Diseñadora gráfica de profesión, Gisela quiso darle un rumbo nuevo a su vida. En la empresa en la que trabajaba no estaba a gusto y no dudó en emprender su propio negocio. Algo difícil y más para alguien joven: “Me daban un presupuesto de 50.000 euros para abrirlo. Solo en maquinaria se me iban 25.000. Era un dinero que no tenía, así que tiré de cosas de segunda mano y de la ayuda de la gente”.

Orgullosa de darle una segunda vida a lo usado, Gisela comenzó a navegar por diferentes páginas de Facebook de Sant Adrià para dar a conocer su situación: “Pregunté si alguien sabía de alguna nevera o electrodomésticos que fueran a ir a la basura por el cierre de algún restaurante. Cosas así”, explica la repostera, que fue llenando de esta manera el local, el primero de toda su vida. “Al final conseguí toda la maquinaria por 5.000 euros, excepto el horno, que lo compré nuevo”, admite. Un considerable ahorro que consiguió a base de “espabilarse”.

Exterior del local Tartas Bastante Majas en Sant Adrià

Exterior del local "Tartas Bastante Majas" en Sant Adrià Luis Miguel Añón

UN MES DE REFORMA

La reforma fue otro de los dramas que la joven diseñadora gráfica afrontó con positividad. Ella misma rompió los cristales de la antigua peluquería y quitó el gotelé de las paredes. “Fue un mes de trabajo continuo con la ayuda de mi pareja y mis familiares”, rememora a este medio mientras decora una tarta.

Sin embargo, todo el trabajo valió la pena. El pasado sábado, 25 de noviembre, Gisela inauguró el obrador en la calle Sant Pere, junto al Club de Tennis Sant Adrià, y consiguió un “llenazo”. Da fe de ello una de las clientas de la tienda, que en ese momento entra al establecimiento para felicitar a la pastelera: “Estaba la tarta riquísima, pero el otro día no se podía entrar aquí de la gente que había”. Unas 200 personas, calcula Gisela, se acercaron hasta el obrador esa tarde para conocer el proyecto y, ya de paso, degustar algunos de los pasteles que la joven horneó especialmente. Ni siquiera la alcaldesa Filo Cañete se lo perdió. 

El obrador de Tartas Bastante Majas en Sant Adrià

El obrador de "Tartas Bastante Majas" en Sant Adrià Luis Miguel Añón

FONDANT NO, GRACIAS

Además de las trabas económicas, y más siendo joven, Gisela lucha también contra el consumo inmediato y en masa que predomina actualmente en el rápido día a día. Vivari, Granier o Bohème. Las tres cadenas cafeteras y de bollería industrial tienen presencia en Sant Adrià y una gran afluencia de clientela, pero “hablamos de algo comestible, no de un alimento”, denuncia la repostera. "Sé que las tartas no son lo más sano del mundo", reconoce, "pero todos los productos que compro son de calidad y buenas marcas".

En la misma línea, hay pedidos que Gisela no acepta. Y no es porque no esté capacitada para ello, sino porque rehúye de determinados elementos perjudiciales para la salud como el fondant. Definida como la "plastilina de la cocina", la fondant permite elaborar cualquier objeto de la vida real para que sea técnicamente comestible. "Es básicamente azúcar con harina y queda muy bonito, pero no es nada bueno para la salud", sentencia la repostera. Así se lo hace saber a dos clientas que acceden al local y le preguntan precisamente por la opción del fondant. Se marchan con el número de teléfono de Gisela y satisfechas por la explicación: "Mejor que no hagas, no nos gusta".

Gisela atendiendo a dos clientas en su local de Sant Adrià

Gisela atendiendo a dos clientas en su local de Sant Adrià Luis Miguel Añón

OBJETIVO: 100 TARTAS AL MES

Las puertas de "Tartas Bastante Majas" ya están abiertas y Gisela se ha marcado un objetivo, por lo menos los primeros meses: vender 100 tartas al mes. Una de ellas ya está lista y empaquetada: triple frutos rojos con chocolate blanco. Sin duda, Lidia, la cumpleañera a la que irá destinada el pastel, disfrutará de ella.

La tarta para Lidia de Tartas Bastante Majas

La tarta para Lidia de "Tartas Bastante Majas" Luis Miguel Añón