Edificio de AkzoNobel en Amsterdan
Trabajadores de la multinacional holandesa Akzo Nobel denuncian "deslocalización encubierta" detrás del ERE en El Prat
El comité de empresa asegura que la compañía tiene intención de trasladar la producción a Polonia, donde los costes "son menores"
Relacionado: El ERE de Akzo Nobel hiere de muerte al histórico fabricante de pinturas Titanlux
Noticias relacionadas
El comité de empresa de Akzo Nobel en la planta de El Prat de Llobregat ha calificado de "deslocalización encubierta" la decisión de la multinacional neerlandesa de aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) en esa fábrica, que afecta a 120 de los 200 empleados que operan en ella (176 en la parte productiva).
Así lo ha explicado en un comunicado este miércoles el Col·lectiu Ronda, tras una rueda de prensa en la que han participado las delegadas del sindicato CO.BAS en el comité de empresa, Sonia Quesada y Montse Abolafia, y el abogado Paco Pérez, quien está asesorando a la plantilla durante este proceso.
Traslado de la producción a Polonia
"Estamos ante un caso paradigmático de deslocalización y despidos sin otra causa que la voluntad de aumentar beneficios trasladando la producción a otras plantas, en este caso a Polonia, donde los costes laborales son menores", ha argumentado Pérez.
El comité vincula este ajuste de la plantilla a la voluntad de "actuar contra la acción sindical en un centro que ha conseguido condiciones salariales y laborales por encima de las que la empresa impone al resto de centros de trabajo en Catalunya".
La plantilla ha anunciado una nueva jornada de huelga y concentración a partir de las 10:00 horas de este viernes, 12 de febrero, ante la sede del Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat, "coincidiendo con una nueva reunión del periodo de consultas".
Edificio de AkzoNobel en Amsterdan
Inversión
El pasado 13 de enero, la multinacional holandesa comunicó a los sindicatos su intención de llevar a cabo un ERE que recortaría la plantilla en hasta 120 personas para su planta de El Prat
Fuentes de la compañía, que tiene su sede en Ámsterdam, aseguraron que la multinacional había ejecutado una inversión de 11 millones de euros para convertir la planta en un centro de producción de pinturas de base agua, más moderna, pero que todo ese esfuerzo inversor implicaba la necesidad de ajustar la plantilla.