Goan, uno de los perros envenenados en el paseo de la Rambleta que todavía se recupera
Alarma en Sant Adrià por una ola de envenenamientos a perros: carne con clavos y raticida en la Rambleta
La aparición de muslos de pollo con chinchetas y bolsas de raticida en pleno centro de la ciudad deja un rastro de un perro muerto y cinco heridos graves: "Expulsaba sangre por la boca y el ano"
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Los dueños de perros en Sant Adrià de Besòs tienen miedo desde hace aproximadamente un mes. Según algunos de ellos, por la zona del paseo de la Rambleta --en pleno centro de la ciudad-- hay un individuo, o varios, que se dedica a envenenar a los canes.
Los propietarios de mascotas han difundido a través de las redes sociales el aviso. Y es que, por el momento, ya hay un perro muerto y otros cinco afectados. Una situación que pone contra las cuerdas a los dueños de los animales, que ya no quieren pasearlos por la zona.
Pancreatitis y convulsiones
Pilar es una de las afectadas que ha relatado a Metrópoli su caso. Su perro, Goan, de dos años, sufrió la agonía en sus carnes. "Lo saqué a pasear como siempre al pipican de debajo de la autopista y a la Rambleta. Cuando subió a casa empezó a convulsionar. Expulsaba sangre por la boca y por el ano", rememora la mujer, trabajadora de una tienda de animales de la avenida Catalunya, visiblemente emocionada.
El paseo de la Rambleta de Sant Adrià donde se ha envenenado a varios perrosImage 2026-02-19 at 15.35.35
"Pensaba que se moría. Lo llevamos corriendo al veterinario y nos dijeron que tenía una pancreatitis aguda y repentina. Era por algo que había comido". Tras el diagnóstico, Pilar empezó a atar cabos. Se percató de que Goan había ingerido hierba en la Rambleta, cosa que hace habitualmente.
"Pero ese día, a la media hora de estar en casa, comenzó a echar mucha sangre. Era un río de sangre", recuerda la afectada.
En recuperación
Afortunadamente, Goan es uno de los perros que ha vivido para contarlo. Apenas cuatro días después de ese enorme susto, ya puede comer por sí solo y comienza a tener el humor alegre típico de un animal joven. "Ha perdido dos kilos y tendré que medicarlo de por vida, pero agradezco que esté vivo", valora su dueña.
Sin embargo, hay otros que no han corrido la misma suerte. Según ha podido saber este medio, por lo menos un Husky siberiano, también habitual paseador de la Rambleta, ha fallecido con los mismos síntomas. E incluso con más dolor, porque al animal le encontraron clavos en el estómago.
Goan, uno de los perros envenenados en el paseo de la Rambleta que todavía se recupera
Muslos de pollo con chinchetas
Los afectados han podido encontrar durante las últimas semanas productos tóxicos que confirmarían el envenenamiento intencional de los animales. "Las papeleras de la zona tenían bolsas de matarratas de Mercadona vacías", detallan a este digital.
Y, por si fuera poco, los dueños de los perros también han hallado muslos de pollo y carne llenas de clavos y de chinchetas. Lo que habría ocasionado la muerte del Husky.
Una ciudad libre de químicos
Consultado al respecto, el Ayuntamiento de Sant Adrià asegura estar al corriente de la problemática y niega tajantemente que se utilicen productos químicos para tareas de jardinería, tratamientos de arbolado o la eliminación de ratas.
Las fuentes municipales consultadas hacen un llamamiento a la colaboración ciudadana y animan a que los vecinos de Sant Adrià denuncien a la Policía Local cualquier comportamiento o sospecha de quien esté ocasionando este daño.
Inseguridad
Con todo, los afectados no se sienten seguros. "Yo vengo desde Sant Roc y he dejado de pasear a mi perro por aquí porque tengo miedo", explica una vecina de la ciudad contigua.
Creen firmemente que hay alguien que está provocando la muerte de sus animales. "No quiero atribuir autorías a nadie, pero lo relacionamos con el desalojo del B9 de Badalona", explica otra afectada. "Desde diciembre, varios de los desokupados duermen en los bancos de la Rambleta, beben mucho y nos amenazan porque no les gustan nuestros perros".
Un coche de la Policía Local de Sant Adrià de Besòs en el exterior de la comisaría / POLICÍA LOCAL SANT ADRIÀ
"Uno de ellos se me encaró porque yo estaba paseando al mío y, cuando se le acercó un poco, le quiso dar una patada", añade otra vecina.
Un extremo que el gobierno municipal no ha confirmado y del que no consta ninguna denuncia policial por altercados o disturbios con desalojados del antiguo instituto.
Brigadas vecinales
Los propietarios de animales se plantean, además, organizarse en brigadas para vigilar o reforzar la zona si el problema no se acaba.
"Queremos que lo haga el Ayuntamiento. Que pongan a Protecció Civil aunque sea. Igual que a nosotros se nos llama la atención o se nos multa si llevamos al perro suelto, queremos que estén encima de quien haga esto de la misma manera", sentencian los afectados.