El pantano de Sau este 21 de febrero de 2026
La iglesia de Sau desaparece bajo el agua: el embalse roza el 90% y entierra el fantasma de la sequía en Barcelona
El icónico embalse pasa de un agónico 5% a superar el 88% de capacidad en apenas un año, mientras el conjunto del sistema Ter-Llobregat roza el lleno y asegura el abastecimiento de la capital catalana para los próximos meses
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El pantano de Sau ha dejado de ser el símbolo dramático de la sequía para convertirse en el gran emblema de la recuperación hídrica en Catalunya.
La icónica iglesia románica de Sant Romà de Sau, que hace apenas un año se alzaba completamente al descubierto sobre un valle agrietado, ha vuelto a ser engullida por el agua.
Hoy, el campanario es apenas un punto en la inmensidad del pantano, tal y como relatan testimonios sobre el terreno que confirman que el embalse vuelve a estar, visualmente, a tope, dejando atrás la desoladora imagen de la iglesia alzándose completamente desnuda sobre un valle de tierra agrietada.
Radiografía oficial: del 5% al 88% en solo doce meses
La percepción a simple vista se corrobora de forma contundente con las cifras oficiales del estado de los embalses. Según la última actualización de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA), con datos consolidados a 21 de febrero de 2026, el pantano de Sau, ubicado en la comarca de Osona, se encuentra a un extraordinario 88,04% de su capacidad total.
El pantano de Sau a 21 de febrero de 2026
En términos absolutos, el embalse almacena actualmente 145,97 hectómetros cúbicos de agua, muy cerca de su tope máximo de 165,81 hm3. La comparativa interanual ilustra a la perfección el 'milagro' meteorológico: justo hace un año, en esta misma fecha, Sau agonizaba con unas reservas mínimas del 5,42%, reteniendo en su interior unos escasos 8,99 hm3.
La subida ha sido vertiginosa y sostenida, especialmente durante el espectacular y lluvioso arranque de este 2026, que ha ayudado a acabar de llenar las reservas hídricas de toda Catalunya.
El sistema Ter-Llobregat roza el lleno
Pero la alegría hídrica no se limita de forma exclusiva a Sau. Este pantano es una pieza fundamental del engranaje del sistema Ter-Llobregat, la red vital de la que beben las provincias de Barcelona y Girona, así como la comarca leridana del Solsonès. Los datos de este sistema son aún más abrumadores.
En su conjunto, los cinco grandes embalses de la red se encuentran a un insólito 94,40% de su capacidad, acumulando un volumen total de 560,80 hm3 de agua dulce lista para su consumo. Hace justo 365 días, este mismo sistema resistía a duras penas al 33,77% de su capacidad, con apenas 200,63 hm3.
El pantano de Sau en una imagen de este sábado, 21 de febrero de 2026
El escenario actual deja estampas insólitas tras años de déficit. El pantano de La Llosa del Cavall, en Navès, se encuentra literalmente desbordando estadísticas, marcando un 100,73% de su capacidad con 72,08 hm3 almacenados.
Le sigue muy de cerca la Baells, en Cercs, que roza el lleno técnico con un imponente 98,00% (106,53 hm3). Por su parte, el embalse de Susqueda (Osor) acumula 213,02 hm3 y se sitúa al 95,28%, mientras que Sant Ponç alcanza el 94,98% con 23,18 hm3.
Tranquilidad garantizada para Barcelona
Las consecuencias directas de este panorama son un alivio monumental para millones de ciudadanos y miles de empresas. Con estos datos sobre la mesa, Catalunya afronta la primavera y el verano de 2026 con las mayores reservas de agua de la última década.
Esta abundancia garantiza plenamente el suministro doméstico, el riego agrícola y las necesidades industriales para los próximos trimestres, alejando definitivamente la amenaza de los severos decretos de sequía extrema y otorgando al área metropolitana de Barcelona una independencia total de la meteorología a corto plazo.