El Pont del Diable en una imagen de archivo
La Diputación de Barcelona repara la joya romana del Pont del Diable: frena el deterioro de 2.000 años de antigüedad
La intervención, dotada con una inversión de 412.000 euros, frena el deterioro del mortero original y evita la caída de piedras en el emblemático arco romano que une los municipios de Martorell y Castellbisbal
El emblemático Pont del Diable, la frontera de piedra que une los municipios de Martorell y Castellbisbal, luce desde este domingo su mejor cara tras una minuciosa intervención.
La Diputación de Barcelona ha inaugurado oficialmente la restauración integral del arco romano de este icónico monumento, una obra de preservación que ha contado con una inyección económica de 412.000 euros y que garantiza la supervivencia a largo plazo de uno de los grandes vestigios de la antigüedad en el curso bajo del río Llobregat.
Frenar el deterioro de una joya bimilenaria
Los complejos trabajos de consolidación han sido ejecutados de forma íntegra por el servicio de patrimonio arquitectónico local de la institución provincial. El proyecto técnico se ha centrado en atajar los problemas estructurales y de materiales que amenazaban la integridad de esta construcción original, levantada bajo el dominio del Imperio Romano entre los años 16-13 y el 8 a.C.
Pont del Diable de Martorell (Baix Llobregat)
Las urgentes actuaciones sobre el terreno han incluido todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad del monumento, evitando la peligrosa caída de piedras provenientes del interior del relleno histórico.
Asimismo, los expertos en conservación han tenido que aplicar tratamientos específicos de consolidación para controlar y detener el proceso de arenización superficial que estaba sufriendo el milenario mortero romano.
Gracias a esta precisa intervención técnica, se logra blindar una de las escasas obras civiles que todavía se conservan en pie como testimonio directo de la imponente red viaria y de comunicaciones tejida hace más de dos milenios en esta zona estratégica de Cataluña.
Un emblema de cohesión territorial e identidad
El acto de estreno de esta esperada reforma patrimonial ha estado encabezado por la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret, quien ha querido arropar institucionalmente a los dos municipios que comparten este tesoro arquitectónico.
Acto inaugural de la restauración del arco romano del Pont del Diable de Martorell-Castellbisbal
Junto a ella han participado en la inauguración la alcaldesa de Castellbisbal, Maria Dolors Conde, y el primer teniente de alcalde de Martorell, Lluís Amat, evidenciando la importancia supramunicipal del proyecto.
Durante su discurso inaugural, Moret ha puesto en valor el enorme peso histórico, paisajístico y sentimental de la infraestructura. Moret ha destacado que es "admirable que el puente se haya convertido en un verdadero elemento de identidad y cohesión local, en una imagen popular e icónica y que siga dos mil años y diversas reconstrucciones después, situado en un cruce estratégico de caminos, carreteras y vías ferroviarias".
Superados los dos mil años de historia y habiendo sobrevivido a diversas guerras, riadas y reconstrucciones a lo largo de los siglos, el arco romano del Pont del Diable sigue alzándose imponente y estoico en un enclave que, paradójicamente, continúa siendo hoy un vibrante cruce estratégico de modernas carreteras y vías ferroviarias.