Edificio de la Audiencia de Barcelona / ARCHIVO
El jurado condena al hombre que mató a su socio tras robarle 80.000 euros en marihuana en Sant Andreu de la Barca
El jurado emite un veredicto unánime y destaca la "frialdad" del acusado, avalando como prueba clave unos mensajes encriptados donde otros traficantes le definían como un "sicario"
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Un jurado popular ha declarado culpable por unanimidad al hombre acusado de asesinar a su socio en Sant Andreu de la Barca el 11 de mayo de 2020.
Ambos compartían la gestión de una plantación ilegal de marihuana. El veredicto, leído este jueves, 26 de febrero, en la Audiencia de Barcelona, considera probado que el procesado acabó con la vida de la víctima tras una disputa por un falso robo de la droga, a pesar de que el cuerpo del fallecido aún no ha sido localizado.
Una cita fatal en la nave y un botín de 80.000 euros
Durante el juicio, quedó acreditado que el condenado fue la última persona que mantuvo contacto con el fallecido. La línea temporal sitúa los hechos a partir de las 11:00 horas, momento en el que ambos habían acordado verse en una nave industrial que tenían alquilada conjuntamente en la localidad del Baix Llobregat.
Tal y como era costumbre entre ellos para avisar de su llegada, la víctima hizo una llamada perdida al acusado a las 11:01 horas para que le facilitara el acceso.
Exterior de la Audiencia de Barcelona
Este fue el último movimiento registrado en su teléfono móvil, un terminal que posteriormente acumuló más de 500 notificaciones sin respuesta --algo inusual, según testificó su familia, ya que siempre lo llevaba consigo y contestaba de inmediato--.
La Fiscalía y la acusación particular sostuvieron con éxito que el móvil del crimen fue económico y motivado por la traición.
La víctima acudió a la nave aquella mañana tras descubrir que su propio socio había fingido un robo para apropiarse en solitario de la cosecha de marihuana, un alijo cuyo valor en el mercado ilícito oscilaba entre los 70.000 y 80.000 euros.
Mensajes encriptados delatores
Una de las pruebas más demoledoras para fundamentar el veredicto de culpabilidad han sido las conversaciones extraídas de un chat encriptado, utilizado por otros miembros de la red criminal dedicada al narcotráfico.
En estos mensajes, que el jurado ha calificado de "relevantes", los propios narcos dejaban en evidencia la peligrosidad y el carácter violento del procesado.
Pocos días después de la desaparición, el 15 de mayo, uno de los integrantes escribió a otro: "No veas con el amigo L., ha salido sicario".
Audiencia Provincial de Barcelona en imagen de archivo
La conversación continuó revelando la sangre fría del acusado, recordando una de sus frases habituales: "Siempre decía: yo mato a alguien y no me pongo ni colorado".
Las sospechas en el entorno criminal eran evidentes; otro miembro de la red aseguró haber visto dos armas de fuego y munición en poder del acusado dentro de la nave, sentenciando en el chat: "Le ha pegado un tiro seguro ese zumbado".
"Frialdad"
Más allá de las pruebas periciales, el jurado popular ha hecho especial hincapié en la absoluta falta de empatía mostrada por el acusado durante su declaración el pasado 18 de febrero.
En la lectura del veredicto, se ha destacado que el procesado exhibió una notable "frialdad", no mostró ninguna preocupación por el paradero del cuerpo de D.V. y careció de cualquier tipo de consideración o afecto hacia el sufrimiento de la familia.
Fachada del Palacio de Justicia de Catalunya, sede del TSJC y de la Audiencia de Barcelona.
Además, se tuvo en cuenta que en ningún momento participó en la búsqueda del desaparecido, a pesar de contar con recursos sobrados para ayudar.
Tras confirmarse la culpabilidad, el Ministerio Fiscal y la acusación particular han ratificado su petición de 15 años de prisión.
Por el contrario, la defensa ha solicitado que se le aplique la pena mínima posible, escudándose en que el acusado "no buscó la actividad, se la encontró dada cuando D.V. vino a buscarlo" aquella fatídica mañana a la nave.