La ermita de Sant Ramón en una imagen de archivo
El municipio del Baix Llobregat donde puedes comer dentro de una ermita: recetas “de toda la vida” con vistas inmejorables
Un enclave a casi 300 metros de altitud aúna rutas de senderismo, vistas panorámicas del Delta y un restaurante de cocina tradicional catalana que triunfa con sus recetas de la abuela
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Encontrar rincones sorprendentes a pocos kilómetros de Barcelona todavía es posible.
A tan solo 30 minutos en coche de la capital catalana, el Baix Llobregat esconde una propuesta de ocio que está ganando gran popularidad: disfrutar de la auténtica cocina tradicional catalana en el interior de una ermita del siglo XIX.
Se trata del restaurante Ermita de Sant Ramon, un refugio gastronómico que se ha convertido en el broche de oro perfecto tras una mañana de senderismo.
Un mirador natural con historia
El establecimiento se encuentra situado en la cima de la montaña de Montbaig, a unos 293 metros de altitud.
Este punto estratégico ejerce de frontera natural entre los municipios de Sant Boi de Llobregat, Viladecans y Sant Climent de Llobregat.
Las vistas desde el interior de la Ermita de Sant Ramón
Llegar hasta allí ya es parte de la experiencia. Las rutas atraviesan un bosque mediterráneo de pinos y encinas, una de las más populares parte desde Viladecans, con unos tres kilómetros de subida.
Al coronar la cima, el visitante no solo se encuentra con la ermita —construida entre 1885 y 1887 por Josep Estruch en memoria de sus padres—, sino con un mirador excepcional que ofrece vistas despejadas sobre el delta del Llobregat, la sierra del Garraf, Collserola y gran parte del área metropolitana.
"Las recetas de nuestras abuelas en tu mesa"
El boca a boca y las redes sociales han impulsado la popularidad de este local, situado en uno de los laterales de la propia ermita. Su filosofía es clara y directa: servir comida cien por cien casera y ligada al territorio.
El local adapta su oferta según el día de la semana. De martes a viernes (los lunes cierra por descanso), el restaurante abre en horario de mañana, de 9:30 a 12:30 horas, centrando su propuesta en los contundentes y clásicos desayunos de tenedor.
Ermita de Sant Ramón en una imagen de archivo
Sin embargo, es durante el fin de semana cuando el espacio amplía su horario de 9:30 a 17:30 horas para dar de comer a los numerosos excursionistas y ciclistas que coronan la montaña.
Cocina catalana a un precio competitivo
Para los sábados y domingos, el local ofrece un menú cerrado por 18,50 euros --que incluye el pan, pero deja la bebida aparte--. La carta es un homenaje a las fondas de toda la vida.
Entre los primeros platos destacan opciones tan singulares como las croquetas de fricandó, el trinxat de la Cerdanya con panceta, los garbanzos con cap i pota o un producto estrella de proximidad: las alcachofas de Sant Boi a la vinagreta.
Para los segundos, la contundencia manda con clásicos como la butifarra con mongetes, las manitas de cerdo a la brasa, el pollo asado o el tradicional fricandó con moixernons.
El remate dulce lo ponen postres como el mel i mató, la tarta Sacher o la tarta de Santiago.
El éxito de la fórmula es innegable. Con una valoración de 4,3 sobre 5 en Google, los comensales avalan el trato cercano, la calidad de los guisos y, por encima de todo, el privilegio de degustarlos con unas vistas inmejorables del litoral barcelonés.