Local Is Different de Sabadell
Tensión en el ocio nocturno de Sabadell: denuncian la 'obsesión' de dos vecinos por cerrar los bares musicales
El propietario del local Is Different afirma que dos vecinos tiran "cubos de agua y naranjas" a los clientes y a sus camareros, además de "intimidar con un perro de raza peligrosa" y denunciar al Ayuntamiento irregularidades "que no existen"
Contexto: Los vecinos de Sabadell 'estallan' ante las molestias de un bar musical: "Nos han amenazado por quejarnos"
La guerra entre el ocio nocturno de Sabadell y dos vecinos del municipio está abierta.
Marc Daví es el propietario del bar musical Is Different, ubicado en pleno centro de la ciudad --calle Marià Fortuny número 11--, quien denuncia que hay dos vecinos que "le hacen la vida imposible", y que el "acoso", las "coacciones" y la "obsesión" están llegando a un límite exagerado.
El pasado mes de enero, este medio se hacía eco de la denuncia de dos personas que viven en la calle en cuestión, a pocos metros del establecimiento.
Ambos denunciaban que el ocio nocturno, en especial de este bar, era una "pesadilla" con la que convivían cada semana de miércoles a domingo.
Sin embargo, el local tiene una versión que conforma la otra cara de la moneda. Según ha afirmado el pub en una conversación con Metrópoli, estos vecinos se dedican a "intimidar" a los clientes y a los camareros, con un objetivo claro: clausurar "todos los establecimientos de la calle".
'Acoso' al equipo
"Llevo 10 años en este local, y el resto de la calle ya estaban instalados, estos vecinos han venido después a una zona concurrida por el ocio nocturno. Es normal que no haya la misma tranquilidad que en una zona residencial, hay más paso de personas", apunta Daví.
Cartel del local "Is Different" de Sabadell
Aun así, considera que las medidas que adoptan esta pareja de vecinos son desmedidas. "Tiran cubos de agua y naranjas por la ventana, cada día llaman a la policía a pesar de estar todo en orden, tienen un perro de raza peligrosa y pasan por la puerta del local con miradas desafiantes, una locura".
Asimismo, también entona el mea culpa en algunas situaciones. "La gente sale del bar a fumar e incluso cuando acaban salen y se quedan en la calle, y la puerta al abrirse y cerrarse es normal que se pueda oír música, pero no es tan excesivo".
Por otro lado, añade que, si los clientes una vez se van se quedan por la zona hablando, "no es un tema del local", sino más bien "de civismo propio".
Papeles en regla
Tal como consultó este medio hace unos meses, el Ayuntamiento de Sabadell sostiene que Is Different a día de hoy tiene todos los papeles en regla, "todo se ajusta a la normativa", y que "diferentes departamentos municipales han hablado muchas veces con los vecinos, y se ha explicado que ahora está todo en regla y que no se superan los ruidos permitidos".
Daví aclara que no siempre fue así. "En verano vinieron a hacer una inspección, y todos los permisos estaban en orden, aunque sí que dijeron que había que hacer modificaciones en la música, y lo arreglamos en seguida".
Local Is Different por dentro
Este digital verificó los hechos explicados. El consistorio concluyó el 20 de agosto que el local no cumplía con la normativa de ruido, tras la emisión del documento por parte de Is Different con las "medidas correctoras". A partir de ahí, el pub volvió a rectificar hasta saldar con todos los desperfectos.
Asimismo, el propietario aporta que "desde hace meses está todo arreglado" y que tienen "el visto bueno del Ayuntamiento" --como ha sabido Metrópoli con el acceso a los informes--, pero que aun así, estas personas "siguen molestando para que cerremos".
'Abuso' del servicio policial
Si algo llama la atención y desde el local se denuncia, es el "abuso" que hay de presencia policial como servicio público. "Cada semana llaman y tenemos ahí a los agentes, y por más que vienen está todo en regla, hacen uso de las patrullas que deberían estar a otras cosas y a otras zonas que lo necesitan más".
En esta línea, Daví destaca que su local --con aforo máximo para 35 personas--, está exento de cualquier irregularidad y que "no es un foco de problemas", tal como sí acusaban los vecinos.
Estos dijeron que había "peleas de clientes asiduos", y que el bar operaba en el ocio nocturno "sin la licencia oportuna", porque "la que tienen es de cafetería".
Antigua fachada del local "Is Different" de Sabadell, hace seis años
Ambas afirmaciones --según el equipo de Is Different-- son falsas. La licencia, ratificada por el Ayuntamiento, actúa con vigencia respecto a la ley; y, por otro lado, se destaca desde el pub que "no hay peleas ni trifulcas, la clientela ronda los 35-50 años, y son gente que ni es problemática ni borracha".
Además de esto, añaden que es una zona de ocio nocturno pero "tranquila" y "sin grandes altercados". "Puntualmente puede haber alguna queja de otro vecino, pero siempre son ellos dos los que están convencidos en cerrarnos el negocio a toda costa", concluyen.
Consecuencias en la facturación
La presencia policial, la presión pública en redes sociales, las múltiples instancias al Ayuntamiento y las quejas han hecho mella en la rentabilidad del negocio, lo que ha llevado a plantear la posibilidad de adoptar medidas legales.
"No podemos quedarnos quietos, cada semana es una cosa nueva, la presión policial y mediática impacta, facturamos menos por estos motivos". Asimismo, el local advierte que "estamos estudiando hacer algo por la vía judicial, no podemos más", avanza el propietario a Metrópoli.
"Sé de buena tinta que estas personas, que viven en un edificio de cuatro pisos con los que me llevo muy bien, también tienen problemas internos en la comunidad", concluye Marc Daví.