Vehículo de Mossos d'Esquadra durante un operativo

Vehículo de Mossos d'Esquadra durante un operativo LUIS MIGUEL AÑÓN

Gran Barcelona

Secuestro en Mataró por un 'vuelco' de hachís: asaltan a un hombre a la salida de una mezquita de Rocafonda

Según explican testigos de lo sucedido, varias furgonetas interceptaron a la víctima, un conocido especialista en robos a narcotraficantes, tras el rezo de la madrugada el pasado 15 de marzo

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Los vecinos del barrio de Rocafonda, en Mataró, fueron testigos el 15 de marzo de un secuestro en plena madrugada.

Los hechos, según ha podido saber Metrópoli y han confirmado los Mossos d'Esquadra, ocurrieron alrededor de las 06:30 horas, cuando la víctima, un hombre de unos 37 años, salía de realizar el rezo en la mezquita local.

Un agente de Mossos d'Esquadra durante un operativo policial

Un agente de Mossos d'Esquadra durante un operativo policial LUIS MIGUEL AÑÓN

Interceptado por tres furgonetas

Tal y como han explicado a este medio los testigos que dieron la voz de alarma a los mossos, el hombre fue abordado de forma violenta por un grupo de individuos que llegaron al lugar en tres furgonetas.

Los asaltantes lo obligaron a subir a uno de los vehículos por la fuerza antes de huir a gran velocidad del polígono de Rocafonda.

Robo de hachís

Fuentes cercanas al caso indican que el secuestro sería una represalia por un robo de un par de toneladas de hachís que la víctima habría perpetrado recientemente contra unos narcotraficantes de Valencia.

El hombre, de hecho, es una persona conocida en el entorno delincuencial por dedicarse, presuntamente, a realizar estos asaltos o 'vuelcos' a otros traficantes desde hace tiempo.

Aparece y se niega a denunciar

Los Mossos d'Esquadra han confirmado a Metrópoli los hechos y han informado de la apertura de una investigación por detención ilegal. Aunque el hombre permaneció desaparecido durante varios días, finalmente ha sido localizado con signos evidentes de haber recibido una fuerte paliza.

A pesar de la gravedad del incidente y de la violencia empleada por sus captores, la víctima se ha negado a interponer una denuncia formal ante la policía, un comportamiento habitual en este tipo de ajustes de cuentas para evitar represalias mayores o quedar expuesto ante la justicia por sus propias actividades ilícitas.