Planta de Tersa en Sant Adrià / TERSA
La incineradora Tersa se 'escuda' en sus nuevas cámaras ante las denuncias de ecologistas y vecinos: así funcionará la quema de residuos
Elecnor Seguridad modernizará con material de última generación el CCTV de la empresa pública, que costará 346.900 euros
Tersa se moderniza. Durante los próximos meses, cambiará la totalidad del circuito cerrado de TV que tiene en sus instalaciones de la planta de valorización energética que tiene en la linde de Barcelona con Sant Adrià del Besòs.
“TERSA precisa realizar una actualización completa de la instalación existente de CCTV con las mejores técnicas disponibles en el mercado, con un enfoque innovador y utilizando estas nuevas herramientas para impactar en el máximo número de áreas y procesos”, dice un informe interno de la compañía.
Cámaras inteligentes
Hace unos años, asociaciones de vecinos y entidades ecologistas habían acusado a la compañía pública de quemar residuos a una menor temperatura de la debida, lo que propició que liberase a la atmósfera del litoral partículas potencialmente cancerígenas. El juez archivó, en mayo de 2024, la querella interpuesta por AireNet pero la Audiencia de Barcelona ordenó reabrir la investigación en octubre del mismo año.
El problema se verá minorizado con las nuevas cámaras termográficas que se quieren instalar, que podrán controlar la temperatura de quema de residuos y así prevenir cualquier deficiencia en este campo.
Todo el material es compatible
La empresa convertirá la instalación de CCTV en un circuito inteligente. “Para optimizar la gestión, garantizar la compatibilidad y facilitar la integración, se utilizará todo el hardware y software de un único fabricante, incluyendo cámaras, grabadoras, hardware de red y convertidores de red a HDMI”, explica el informe citado.
Esta decisión, añade, “permitirá unificar el entorno tecnológico y asegurar la total compatibilidad entre equipos, así como la escalabilidad futura de la instalación”.
Así, TERSA convertirá todo el circuito en una línea HDMI y contratará los equipos de Axis porque es “el fabricante que mejor se adapta a sus necesidades presentes y futuras”.
Las nuevas cámaras
Las nuevas cámaras de vigilancia serán de cuatro clases: tipo Bullet (cilíndricas de posición fija), tipo Domo PTZ (permiten realizar movimientos en vertical, horizontal y zoom), tipo Pinhole (se utiliza en el video portero) y las termográficas (a utilizar en salas de transformadores y en áreas para asegurar un mayor nivel de seguridad contra incendios o mejorar el control de combustión).
El nuevo circuito se basa en una red Ethernet de alta velocidad dedicada y conectada en estrella. El CCTV, según las previsiones, permitirá grabar continuamente durante un tiempo máximo de 30 días y permitirá también acceder a cámaras específicas desde varias salas (la sala de control, la de gruista o la cabina de báscula).
Un técnico supervisor
Con ello, toda la factoría podrá estar bajo observación continuamente. La compañía de residuos debe asignar un técnico para la supervisión de todo el proceso de configuración, desde el ajuste de cámaras hasta la definición de la calidad de grabación, la configuración de red, el tiempo de almacenaje de imágenes o las posiciones predefinidas de las cámaras PTZ.
Con las actualizaciones introducidas, se podrá acceder al registrador de vídeo al momento. El circuito dispone, asimismo, de capacidad analítica integrada (le permite leer matrículas en báscula para el sistema de pesaje o el control de salida), procesar imágenes termográficas y gestionar las alarmas por sobrepasar valores predefinidos.
Incorpora, asimismo, una analítica específica para alarmas de incendio o análisis de llama para integrar en el Sistema de Control Distribuido (conocido como DCS, sus siglas en inglés), el ‘cerebro’ automatizado de la planta que permite que, aunque una parte falle ,el resto pueda seguir funcionando.
Ésta es una de las misiones más importantes, porque las denuncias de ecologistas y vecinos vinieron, precisamente, del supuesto deficiente control de la temperatura de quema de residuos, que ha de superar los 850 grados centígrados para eliminar las partículas potencialmente cancerígenas.
32 teras de memoria
También permitirán grabar imágenes garantizando un mínimo consumo de memoria, aunque la capacidad del sistema es de 32 teras. El circuito permitirá, por último, el acceso remoto a cámaras desde la red IT y acceso al software de gestión, cosa que el actual no permite.
La instalación correrá a cargo de la Elecnor Seguridad, que tiene dos años para sustituir la gigantesca red de CCTV. El coste del contrato se eleva a 346.900 euros, aunque se reservan varias partidas por 60.000 euros por si hay modificaciones en los próximos años que obliguen a variar la instalación.
Esas variaciones podrán darse por la incorporación de nuevas cámaras o dispositivos. La integración con otros sistemas, ya sean de accesos o de gestión centralizada, o el desarrollo de funcionalidades avanzadas, como el conteo de personas por parte de las cámaras. “Este tipo de intervenciones se gestionará mediante una bolsa económica, facturable según las tarifas establecidas en el contrato, previa aceptación por parte de TERSA de cada propuesta de actuación”.
El contrato obliga a Elecnor a realizar una revisión completa de la instalación a nivel físico o de software, con sus correspondientes informes.