Imagen de archivo de la playa del Litoral de Sant Adrià

Imagen de archivo de la playa del Litoral de Sant Adrià SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Gran Barcelona

Las playas metropolitanas de Barcelona arrancan la temporada estival con un 34 % menos de arena que hace diez años

El baño, que año tras año se adelanta debido a unas primaveras cada vez más cálidas, viene precedido de unos meses intensos por los distintos temporales marítimos que han complicado las tareas de gestión del frente marítimo

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El litoral metropolitano ha dado inicio a la temporada de verano tras un invierno marcado por los sucesivos temporales marítimos. Estos episodios han agravado la regresión estructural de la costa, con una pérdida estimada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) –entidad encargada de la gestión de las playas– de 180.000 metros cúbicos de arena y una reducción del 34 % de la superficie en el litoral metropolitano norte.

A pesar de ello, y como espacio público de primer orden que son en Barcelona, reciben 11 millones de visitantes cada año. Unas cifras que las convierten en uno de los principales motores socioeconómicos y en espacios naturales imprescindibles para la metrópoli.

Inicio de la temporada

El inicio de la temporada de baño se ha presentado desde la playa de la Murtra, en Viladecans, con la participación de la alcaldesa del municipio, Olga Morales; el gerente del organismo, Ramon Torra; y el vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón, quien ha defendido el litoral como “la principal opción de ocio para una parte importante de la población”.

El también alcalde de Cornellà ha reclamado un plan de estabilización a medio y largo plazo dirigido a la Generalitat y al Estado, y ha señalado que el AMB está dispuesto a destinar hasta 20 millones a esta estrategia, siempre que el resto de administraciones se impliquen en la preservación ambiental, social y económica del litoral.

El vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón, el gerente del organismo, Ramon Torra, y la alcaldesa de Viladecans, Olga Morales

El vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón, el gerente del organismo, Ramon Torra, y la alcaldesa de Viladecans, Olga Morales AMB

Durante el acto se ha destacado la renovación integral del mobiliario a lo largo de los 30 kilómetros de playas metropolitanas, así como la adaptación de los equipamientos a las necesidades específicas de cada entorno natural. Las instalaciones incorporan criterios de accesibilidad e inclusión, fomentan la práctica deportiva y los hábitos saludables, y refuerzan la calidad ambiental del litoral al contribuir a la preservación de los sistemas dunares.

Asimismo, el AMB ha señalado que está a punto de finalizar la tercera fase de mejora funcional y paisajística de los accesos a las playas de la Pineda y la Murtra, con una inversión de 178.138 euros. Las actuaciones incluyen la eliminación de vegetación invasora, la plantación de especies autóctonas, la mejora de la telegestión del riego y la adecuación de firmes y cerramientos.

Fuerte presión ambiental

La temporada estival, que cada año se adelanta debido a unas primaveras cada vez más cálidas, viene precedida de meses especialmente intensos por la sucesión de temporales marítimos y precipitaciones.

Estos fenómenos han complicado la gestión habitual de las playas, obligando a retirar mobiliario expuesto al oleaje, monitorizar los temporales y evaluar daños, balizar elementos afectados, retirar residuos arrastrados por crecidas de ríos y gestionar la apertura de colectores de aguas pluviales hacia el mar. En este contexto, el litoral metropolitano sigue registrando una situación estructural de regresión, especialmente en la celda sedimentaria del litoral norte, entre el Port del Fòrum y el Puerto del Masnou.

Pérdida de arena

Los temporales de este invierno han agravado la pérdida estructural del litoral, con un balance de 180.000 metros cúbicos de arena menos y una reducción del 34 % de la superficie de playa en el litoral metropolitano norte.

El seguimiento del litoral ha permitido detectar además otras dinámicas relevantes, como la aceleración de la pérdida de arena en las playas de Badalona, con 38.000 metros cúbicos menos en cuatro años, o la disminución del 29 % del volumen y la superficie de arena en las playas de Barcelona.

En el conjunto del delta, el estudio también constata una pérdida anual de 160.000 metros cúbicos en las playas del Delta del Llobregat, pese a la aportación acumulada de un millón de metros cúbicos en la última década por parte del Puerto de Barcelona en cumplimiento de la declaración de impacto ambiental.