La estación de Cornellà de Llobregat en una imagen de archivo
El municipio de Barcelona que 'esconde' una de las estaciones más antiguas de España: fue clave para el crecimiento del Baix Llobregat en el S.XIX
Se trata de la estación de Cornellà de Llobregat, un municipio clave de la primera corona metropolitana ubicado a apenas diez kilómetros de la capital catalana
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En el corazón del área metropolitana de Barcelona todavía sobreviven joyas patrimoniales únicas.
A muy pocos kilómetros de la capital catalana, una antigua construcción ferroviaria del siglo XIX sigue plenamente integrada en la rutina de miles de pasajeros, albergando una historia que trasciende su función puramente logística.
Se trata de la estación de Cornellà de Llobregat, un municipio clave de la primera corona metropolitana ubicado a apenas 10 kilómetros del centro.
Conectividad con el centro
Con una población que alcanzaba los 92.255 habitantes y un territorio compacto de siete kilómetros cuadrados, esta localidad del Baix Llobregat destaca por su enorme peso demográfico y su excelente conectividad con la gran capital.
Aunque la mayoría de los ciudadanos asocian hoy este punto estratégico con el constante ir y venir del metro, el tranvía o los trenes residenciales, el edificio principal de la terminal suele pasar desapercibido dentro del entramado urbano.
Estado actual de la prueba piloto en Cornellà de Llobregat (Barcelona)
Situado en la céntrica plaza de l'Estació, este inmueble forma parte del catálogo de patrimonio histórico, cultural y artístico de la ciudad, consolidándose como un verdadero testimonio del desarrollo industrial de la comarca.
Baluarte del siglo XIX
Esta histórica infraestructura ferroviaria se inauguró originalmente en el año 1855 con la puesta en marcha de la línea entre Barcelona y Molins de Rei, un trazado que solo dos años más tarde se prolongaría de forma definitiva hasta Martorell.
Actualmente, Renfe la considera de manera oficial como el edificio de viajeros en funcionamiento más antiguo de todo el Estado español, una rareza absoluta en un país donde la gran mayoría de terminales de aquella época inicial terminaron siendo demolidas o sustituidas con el avance de las décadas.
El impacto de su apertura resultó fundamental para la transformación económica y social del Baix Llobregat durante la segunda mitad del siglo XIX.
Sede del Ayuntamiento de Cornellà de Llobregat / AYUNTAMIENTO DE CORNELLÀ
Llegada del ferrocarril
La llegada del ferrocarril acortó los tiempos de viaje de forma drástica, agilizó el flujo de mercancías hacia Barcelona y transformó las dinámicas cotidianas, abriendo un abanico de oportunidades para el comercio local y los proyectos fabriles que comenzaban a florecer en la zona.
En la actualidad, este nodo logístico da servicio a la transitada línea R4 de Rodalies. Con el objetivo de preservar su legado y mejorar la experiencia de sus más de 10.500 usuarios diarios, se ha activado un plan de rehabilitación integral dotado con dos millones de euros.
Los trabajos técnicos contemplan la restauración de su emblemática fachada de ladrillo con ornamentos blancos, la reparación de cornisas y balaustradas, así como la modernización del vestíbulo y de los ascensores de los andenes.
Rutas culturales
La propia estación funciona como la puerta de acceso ideal para descubrir otros atractivos culturales ocultos en el municipio.
A escasa distancia se erige el Castell de Cornellà, una sólida estructura cuyos orígenes históricos se remontan al periodo comprendido entre finales del siglo XIII y principios del XIV.
Imagen de archivo de la carretera de Esplugues en Cornellà
Tras ser adquirido por las autoridades locales, sus salas se transformaron en la sede del Archivo Histórico Municipal y en un centro cultural que acoge exposiciones y actividades ciudadanas en su patio central.
Entorno natural
El entorno natural también ofrece alternativas destacadas a través del parque de Can Mercader. En su interior se puede visitar el Museu Palau Mercader, edificado en la década de 1860, que recrea a la perfección los ambientes suntuosos de las residencias aristocráticas de la época.
Asimismo, el parque alberga el Museu de Matemàtiques de Catalunya, un espacio de carácter interactivo que fomenta el aprendizaje lúdico mediante la experimentación directa orientada a un público familiar.
Para completar este recorrido metropolitano, la ciudad dispone del Museu de les Aigües, situado en las instalaciones de la Central Cornellà en la carretera de Sant Boi. Este recinto museístico ilustra el complejo proceso histórico del suministro de agua potable hacia Barcelona y las poblaciones colindantes.