El restaurante Taverna Gaudir, en Santa Coloma de Gramenet

El restaurante Taverna Gaudir, en Santa Coloma de Gramenet Taverna Gaudir

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El restaurante Taverna Gaudir de Santa Coloma, obligado a cerrar sus puertas por el ‘boicot’ de un vecino: "Estamos hundidos"

Los propietarios del establecimiento denuncian que este hombre ha "hecho desaparecer" una pieza del tubo de extracción a propósito y que no les deja acceder a su patio para reponerla, a fin de conseguir la clausura definitiva del local

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Obligados a cerrar su negocio sin contemplaciones. Esta es la situación a la que se enfrentan los propietarios del popular restaurante Taverna Gaudir de Santa Coloma de Gramenet, uno de los bastiones gastronómicos de la ciudad en los últimos años.

El local, ubicado en la calle President Companys número 3, en pleno barrio de Riu Nord –distrito IV, colindante al centro– se ha visto forzado a bajar la persiana de forma inmediata tras las quejas de un vecino que, al parecer, no ha dado consentimiento para arreglar unos problemas con la extracción del local.

El permiso de este ciudadano es indispensable para efectuar la intervención, puesto que se debe acceder a su vivienda para resolver la incidencia–a su patio interior–, y se ha negado tajantemente a fin de que cierren el restaurante. “Lleva dos años y medio amenazándonos para conseguir que no abramos más”, comenta uno de los propietarios del Gaudir en una conversación con Metrópoli.

Problema con la extracción

La Taverna Gaudir se encuentra en los bajos de una finca y, este conflicto se fragua, según los propietarios, por una “obsesión” del vecino –cuya vivienda está justo encima– que intenta a toda costa que el restaurante no haga sus servicios.

“Hace cosa de dos años y medio que esta persona hizo desaparecer una de las tapas de registro que lleva el tubo de la extracción de humos”, afirman desde el establecimiento. “Sabemos que es él porque ya avisó que iba a hacerlo, y como está en contra de que haya un restaurante debajo de casa, quiere cerrarlo”, añaden.

Entrada de la Taverna Gaudir

Entrada de la Taverna Gaudir Taverna Gaudir

En este sentido, desde la taberna han intentado poner remedio a la situación, pero se han encontrado con la negativa del vecino. “Hemos hecho de todo, hemos ido con mediadores del Ayuntamiento junto con abogados para llegar a un acuerdo y que nos deje subir, pero no contesta, solo nos denuncia por todo”, denuncian.

Respecto a esto último, los propietarios manifiestan a este medio que las demandas han llegado a lo largo del tiempo por varias causas, y que ninguna ha llegado a trámite puesto que carecían de consistencia. “Nos ha denunciado la pizarra, las luces, el letrero… y solo lo ha conseguido por el tubo de extracción por normativa, y no deja que lo arreglemos”.

Sin remedio

La cuestión es que, debido a que el tubo de extracción no tiene todas las piezas pertinentes para funcionar, la ley vigente obliga a la Taverna Gaudir a cerrar y cesar sus comandas hasta que todo se solvente y se pueda volver a la normalidad.

Interior de la Taverna Gaudir

Interior de la Taverna Gaudir Taverna Gaudir

Solo podemos acceder desde su casa, o cometer una infracción saltando una valla de perímetro del patio, y por supuesto no lo vamos a hacer”, explican los propietarios.

El consistorio municipal avisó al restaurante de que la situación era insostenible y que deberían clausurar el negocio si no conseguían colocar la tapa “desaparecida” del tubo, una noticia que cayó como una jarra de agua fría para todos los profesionales que componen el restaurante.

“Le comentamos al Ayuntamiento que teníamos una tapa nueva para reponerla, la compramos expresamente y la policía lo comprobó, pero no se pudo hacer nada”.

Burrito con cochinita de la Taverna Gaudir

Burrito con cochinita de la Taverna Gaudir Taverna Gaudir

Cuatro meses ‘a trancas y barrancas’

El escenario era crudo de por sí, pero todo se tornó de un cariz más oscuro cuando, en el mes de febrero, el popular restaurante sufrió la primera restricción, con el precinto de la salida de humo, la extracción y todos los fuegos de la cocina.

Desde ese momento, la Taverna Gaudir ha seguido manteniéndose a flote sorteando las dificultades “como hemos podido, y modificando alguna de nuestras propuestas gastronómicas a fin de salvar los muebles”.

El ejecutivo municipal anunció mediante una notificación que, en un plazo de 10 días, se deberá cerrar el negocio a menos que el problema con la extracción esté resuelto. No obstante, fuentes cercanas relatan a este digital que la taberna ya ha bajado la persiana.

Salpicón de pulpo de la Taverna Gaudir

Salpicón de pulpo de la Taverna Gaudir Taverna Gaudir

“Nos están hundiendo”

Con esta realidad, la Taverna Gaudir se despide de Santa Coloma –al menos, de manera temporal–; un negocio que nació desde un concepto familiar y que la clausura no ha sido por voluntad propia.

“Decimos adiós a un establecimiento del que comemos seis familias, que no es que sea el local del siglo, pero éramos felices trabajando, nos llevábamos un sueldo normal pero estábamos cómodos, y este hombre nos está hundiendo”.

A fin de cuentas, desde el restaurante aseveran que “no han hecho nada” para cabrear al vecino en cuestión. “Tenemos la tranquilidad de que todo lo hemos hecho bien, ni mis empleados ni mi clientela, que es la mejor del mundo, han molestado, se respeta a todos en esta ciudad; y ahora nos vemos con la lágrima floja por esto”, concluyen.