El polideportivo de Sant Climent de Llobregat, donde ocurrieron los hechos
El TSJC confirma el despido de un conserje que amenazó de muerte a un equipo de fútbol sala con una pistola simulada en Sant Climent
El tribunal considera que los hechos descritos en los atestados policiales certifican una "incuestionable gravedad que justifica la aplicación de la máxima sanción" tras dirigirse "de forma agresiva" a los jóvenes usuarios de la instalación municipal, a los que amenazó "gravemente"
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha ratificado el despido disciplinario de un conserje que trabajaba en el Polideportivo Municipal de la localidad de Sant Climent de Llobregat.
El hombre fue despedido tras 25 años como trabajador municipal mantuvo una discusión --que el tribunal define como "una situación de conflicto"-- con los jugadores de fútbol sala del polideportivo a los que llegó a amenazar de muerte y a apuntar con una pistola simulada.
El tribunal ha desestimado el recurso presentado por el empleado, concluyendo que la "gravedad" de sus acciones justifica plenamente la "máxima sanción laboral" tomada por parte del Ayuntamiento, sin que factores como su edad o sus más de dos décadas de antigüedad en el puesto puedan atenuar la gravedad de lo sucedido, tal como reclamaba la defensa del afectado.
La sentencia da veracidad a los hechos relatados en instancias previas y señala que la defensa ha basado su recurso "partiendo de unos hechos que ninguna relación guardan con la realidad jurídica que ha quedado acreditada".
Interior del polideportivo de Sant Climent de Llobregat
Un conflicto por los horarios
Los hechos que motivaron la expulsión definitiva del trabajador de la plantilla municipal se desencadenaron las noches del 3 y 4 de mayo de 2023.
El conserje, de 60 años de edad, mantenía una tensa relación con los jóvenes integrantes de un equipo local de fútbol sala debido a discrepancias con la hora de cierre de las instalaciones del polideportivo.
Durante la primera noche del altercado, el empleado llamó por teléfono a la Policía Local para denunciar que los usuarios se negaban a marcharse. Sin embargo, al creer que había colgado correctamente la llamada, la patrulla policial pudo escuchar a través de la línea telefónica cómo el conserje increpaba a los deportistas con insultos.
Al personarse los agentes en el lugar, encontraron al conserje "fuera de sí" en plena discusión con los jugadores, quienes se quejaron formalmente de que el empleado entraba fumando al recinto, les insultaba, les obligaba a salir antes de la hora autorizada y, en ocasiones, les apagaba deliberadamente la luz.
La pista del polideportivo de Sant Climent de Llobregat
Amenazas con un arma simulada bajo los efectos del alcohol
La situación alcanzó tintes delictivos la noche siguiente, el 4 de mayo, cuando la Policía Local recibió una llamada del portero del equipo de fútbol sala. El jugador denunció que el conserje le había sacado una navaja y una pistola, llegándole a apuntar directamente a la cara mientras le decía que lo iba a matar.
Cuando las patrullas llegaron al polideportivo, constataron que el conserje presentaba síntomas manifiestos de intoxicación etílica. Aunque no se localizó ninguna navaja tras el cacheo, los agentes hallaron en el bolsillo de su chaqueta un encendedor con forma de revólver que, por sus características, peso y tamaño, resultaba muy realista y capaz de inducir a confusión.
Lejos de calmarse en presencia de los agentes, el conserje continuó insultando a los usuarios y reiteró sus amenazas de muerte al jugador ante los propios policías, exclamándoles que "sus padres van a ir a su entierro", que "un día aparecerá muerto" y que "conoce a mucha gente en el barrio de Sant Cosme que van a matarlo".
El exterior del polideportivo
El tribunal rechaza la petición de proporcionalidad
Tras la instrucción del correspondiente expediente por parte del ayuntamiento, el consistorio decretó el despido disciplinario del empleado en septiembre de 2023. La defensa del conserje recurrió judicialmente argumentando que la sanción era "desproporcionada".
El letrado solicitó que se tomara en consideración la falta de antecedentes sancionadores del implicado, así como sus 25 años de servicio continuado como personal laboral fijo.
No obstante, los magistrados del TSJC han desestimado estas pretensiones. El fallo judicial dictamina que es "incuestionable la gravedad de los hechos descritos", puesto que fue el propio conserje quien adoptó una "conducta agresiva" hacia los ciudadanos a los que debía prestar servicio, llegando a encañonarlos con un arma simulada. El tribunal determina que un comportamiento de tal calibre quiebra de manera irreparable la confianza laboral y justifica de forma directa la procedencia del despido.
Con esta resolución, que confirma íntegramente el dictamen del Juzgado de lo Social de Barcelona y no impone costas procesales, el consistorio ve avalada su actuación. Al trabajador únicamente le resta la opción de intentar un recurso de casación para la unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo