Coche accidentado en el choque múltiple en el passeig de Sant Joan de Barcelona
El Baix Llobregat, la comarca con más muertos en accidentes de tráfico durante 2026
Las demarcaciones de Barcelona concentran casi la mitad de los accidentes mortales en las carreteras catalanas durante el primer semestre del año
Las carreteras de la provincia de Barcelona han registrado un total de 29 víctimas mortales durante los primeros seis meses del año, acaparando la mayor parte de la siniestralidad viaria de toda Catalunya.
Dentro del área metropolitana y sus zonas de influencia, la comarca del Baix Llobregat destaca trágicamente como el principal punto negro de la red, acumulando siete de estos siniestros mortales.
El balance semestral publicado por el Servei Català de Trànsit (SCT) pone de manifiesto el grave riesgo que afrontan los usuarios más vulnerables del asfalto, una realidad especialmente palpable en los entornos metropolitanos debido a la alta densidad de desplazamientos.
Un accidente en Barcelona
Radiografía de la siniestralidad en el resto de Catalunya
Al ampliar el foco a todo el territorio catalán, la cifra total de fallecidos en la red viaria interurbana asciende a 69 personas hasta el cierre de junio.
A pesar de la dureza de los datos, esta cifra representa un ligero descenso del 1,5% respecto al primer semestre del año pasado y una caída del 16% en comparación con 2019, año que Trànsit toma como referencia base para evaluar el cumplimiento de los objetivos europeos de reducción de accidentes.
Por demarcaciones, y dejando al margen el peso de las 29 muertes de Barcelona, las carreteras de Tarragona han contabilizado 16 víctimas --lo que supone cuatro menos que en el mismo periodo de 2025--. Por su parte, las comarcas de Girona han lamentado 13 fallecidos, mientras que la provincia de Lleida cierra la estadística con 11 víctimas mortales.
Una moto, tras haber sufrido un accidente en la AP-7, en una imagen de archivo / EFE
Del total de fallecidos en el conjunto del territorio catalán en lo que va de año, 29 eran motoristas, nueve eran peatones y cuatro circulaban en bicicleta.
En paralelo, el número de heridos graves se ha situado en 352, lo que supone una mejora frente a los 402 registrados en el mismo tramo del ejercicio anterior.
El repunte de la movilidad primaveral y previa al verano ha resultado crítico: los meses de mayo y junio han concentrado más de la mitad de todas las víctimas mortales del año, sumando un total de 36 decesos en apenas sesenta días.
Puntos negros
En cuanto al análisis de las infraestructuras, el SCT señala que la mortalidad sigue caracterizándose por una alta dispersión territorial, impidiendo focalizar el problema en un único tramo.
Un accidente de tráfico en una imagen de archivo
No obstante, la autopista AP-7 se mantiene como la vía con un mayor peaje de vidas, acumulando 10 muertos.
La autovía A-2 le sigue con cuatro víctimas, mientras que la N-340 y el Eix Transversal (C-25) han registrado tres defunciones cada una.
Las principales dinámicas de estos accidentes fatales continúan siendo las salidas de la vía, causantes de 22 fallecimientos, y las colisiones frontales, que se han cobrado 19 vidas.