Joan García sobre una imagen del pueblo de Sallent de Llobregat

Joan García sobre una imagen del pueblo de Sallent de Llobregat Fotomontaje Metrópoli

Gran Barcelona

El refugio de Joan García: un pueblo medieval de 7.000 habitantes con un canal hidráulico de 26 kilómetros y minas de potasio

El origen de este enclave se remonta al año 975, cuando su imponente castillo empezó a dominar el paisaje

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Aunque su fichaje por el Barça situó a Joan García en el foco de la actualidad deportiva, sus raíces siguen estando ligadas a Sallent de Llobregat, un municipio de unos 7.000 habitantes situado en la comarca del Bages, en la provincia de Barcelona.

Este pueblo medieval, conocido por su rico patrimonio histórico, alberga uno de los canales hidráulicos más importantes de Catalunya, con 26 kilómetros de recorrido, y cuenta con una larga tradición minera gracias a sus yacimientos de potasio.

Imagen de archivo de Sallent de Llobregat

Imagen de archivo de Sallent de Llobregat

Un destino que combina historia, naturaleza e industria y que se ha convertido en el refugio personal del guardameta cuando está lejos de los terrenos de juego.

De Sallent a Esplugues

Sallent fue el lugar donde Joan García empezó a dar sus primeros pasos, tanto en la vida como en el fútbol. En este municipio del Bages comenzó a forjarse como portero, rodeado de un entorno tranquilo y familiar en el que el trabajo y la constancia fueron claves para impulsar una carrera que entonces apenas comenzaba.

Con el paso de los años, su progresión deportiva le llevó a continuar su formación en Badalona y, posteriormente, a instalarse en Barcelona, donde pudo dar el salto definitivo al fútbol profesional. Su evolución culminó con su llegada al primer equipo del FC Barcelona, un cambio que también transformó su lugar de residencia.

Exterior del centro comercial Finestrelles en Esplugues

Exterior del centro comercial Finestrelles en Esplugues Exlabesa

Actualmente, el guardameta vive en la capital catalana, en la exclusiva zona residencial de Esplugues de Llobregat situada a escasos minutos de Barcelona. Este municipio, conocido por sus viviendas de alto nivel, su tranquilidad y sus vistas privilegiadas, también es el hogar de otros futbolistas como Lamine Yamal, además de empresarios y rostros conocidos que buscan privacidad sin alejarse de la ciudad.

"Cercano y humilde"

La elección de Esplugues no es casual. Vivir cerca de la Ciutat Esportiva Joan Gamper reduce trayectos y estrés, permitiendo a Joan dedicar más tiempo a lo realmente importante: mejorar bajo palos y consolidarse en la élite del fútbol.

La rutina ha cambiado: los paseos tranquilos por centros comerciales, donde antes pasaba desapercibido, son ahora mucho más complicados debido a la exposición mediática y al escudo del Barça que acompaña cada paso.

Joan García en una imagen compartida en sus redes sociales

Joan García en una imagen compartida en sus redes sociales Instagram (@__joangarcia)

A pesar del cambio de barrio y de la vida más lujosa, quienes lo conocen aseguran que Joan sigue siendo cercano, educado y humilde. La fama no le interesa y su prioridad permanece intacta: crecer como futbolista y mantener su personalidad auténtica.

Obra hidráulica medieval

Uno de los grandes símbolos de Sallent es el paso de la Séquia de Manresa, considerada la obra hidráulica medieval más importante de Catalunya. Este canal, de 26 kilómetros de longitud, comenzó a construirse en 1340 para llevar agua desde el río Llobregat hasta Manresa, después de una grave época de sequía y hambre que afectó a la comarca.

Su trazado atraviesa municipios como Balsareny, Sallent, Sant Fruitós de Bages y Santpedor, y fue una infraestructura decisiva para garantizar el abastecimiento de agua, impulsar el regadío y favorecer el desarrollo económico de la zona durante siglos.

Paso de la Séquia de Manresa

Paso de la Séquia de Manresa ARCHIVO

Explotación de minas

La historia reciente de Sallent también está estrechamente ligada a la minería. La explotación de las minas de potasa comenzó en 1933 de la mano de Potasas Ibéricas y, durante décadas, se convirtió en el principal motor económico del municipio, marcando el crecimiento de la localidad y la vida de varias generaciones de vecinos.

Con el paso del tiempo, la propiedad de las explotaciones pasó por distintas empresas hasta integrarse en Iberpotash en 1998. Aunque la actividad minera en Sallent cesó en 2020, su legado sigue formando parte de la identidad industrial del municipio y de su paisaje.