Imagen de archivo de personas viendo el eclipse en Tarragona

Imagen de archivo de personas viendo el eclipse en Tarragona SIMÓN SÁNCHEZ

Gran Barcelona

Miguel, vecino de Montgat que optó por quedarse en Barcelona para ver el eclipse: "Tampoco merecía la pena irse lejos"

La posibilidad de encontrar las carreteras colapsadas y la diferencia entre verlo al 100 % o al 99,5 % llevó a algunos vecinos a disfrutar del fenómeno desde la capital catalana

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No todos los que querían disfrutar del eclipse solar decidieron hacer las maletas y salir de Barcelona. Algunos vecinos optaron por quedarse en la ciudad y sus alrededores, convencidos de que el desplazamiento no compensaba la diferencia entre contemplar el fenómeno en su totalidad o hacerlo prácticamente completo.

Es el caso de Miguel Trajano, un joven vecino de Montgat, que decidió no desplazarse hasta Tarragona u otras zonas donde el eclipse pudiera verse al 100 %. “La diferencia entre el 100 % y el 99,5 % tampoco iba a ser muy bestial”, explica. A ello se sumaba otro factor: la previsión de encontrar las carreteras llenas de coches y los accesos complicados.

“Se ha oscurecido mucho”

Aunque eran conscientes de que desde Barcelona no se alcanzaría la totalidad, tampoco esperaban que el cambio de luz fuera tan evidente. “Sabíamos que al no ser 100 % no se quedaría todo oscurísimo”, explica, pero reconoce que el resultado fue una sorpresa para bien.

Imagen del Eclipse solar

Imagen del Eclipse solar

“Se ha oscurecido todo bastante y se ha tapado bastante el sol”, cuenta. Una experiencia que, en su caso, terminó confirmando que quedarse cerca de casa había sido una buena decisión. “Sí que ha merecido la pena quedarse”, afirma el joven.

Buscar un buen lugar sin salir de Barcelona

La preparación tampoco fue especialmente anticipada. “Ha sido todo un poco casi casi que nos pillaba el toro”, reconoce. Uno de los principales problemas fue encontrar gafas adecuadas para observar el eclipse.

Tras buscar en distintos establecimientos y comprobar que algunos modelos habían sido retirados por no cumplir las condiciones necesarias, finalmente consiguieron dos gafas para un grupo de cuatro personas que se fueron turnando.

Tráfico en la AP-7 dirección Barcelona

Tráfico en la AP-7 dirección Barcelona EFE

La elección del lugar sí tuvo algo más de planificación. La prioridad era encontrar un punto desde el que el sol no quedara oculto por edificios o montañas. En Mataró, por ejemplo, tuvieron dudas sobre si los edificios situados hacia el oeste podían dificultar la observación. Finalmente, recurrieron a páginas web para comprobar la posición que tendría el sol y localizaron un punto desde el que pudieron verlo sin problemas.

“100 % tomaríamos la misma decisión”

La experiencia no les ha hecho arrepentirse de haberse quedado. Al contrario, volverían a tomar la misma decisión. “Por lo menos para nosotros tampoco merecía la pena irse lejos”, explica el joven, que considera que el tiempo que dura el fenómeno tampoco justifica un desplazamiento largo.

La previsión para el próximo eclipse también está clara: no tienen intención de viajar expresamente para verlo. “Si no se ve desde aquí, mala suerte”, resume. Solo harían una excepción si coincidiera que ya estuvieran en algún lugar desde el que pudiera observarse.

El motivo vuelve a ser el mismo: evitar los desplazamientos masivos. “Aunque fuera un sitio más o menos lejano, seguiría estando el problema de mucho coche, el agobio, para al final lo que realmente dura y lo que realmente llegas a ver del eclipse”, explica. Después de haber vivido la experiencia desde Barcelona, asegura que no siente la necesidad de desplazarse para buscar el 100 %.