A veces una imagen vale más que mil palabras. Eso mismo ha ocurrido con el vídeo que se realizó Jordi, un sanitario que combate el coronavirus a diario, mientras se preparaba para entrar en la habitación de un paciente de Covid-19. 

La grabación dura exactamente 2.19 minutos, el tiempo que este profesional de la salud tarda en colocarse su uniforme de trabajo: dos mascarilla, dos pares de guantes, dos batas y pantalla protectora. Mientras se atavía con todo este material sanitario, que le protege del virus, sus compañeros se muestran amables mientras escuchan una canción de Nil Moliner. 

LECCIÓN DE MORAL

Tras ponerse toda la indumentaria necesaria para evitar contagiarse, Jordi se acerca a la cámara y pronuncia una frase que ha calado en el interior de muchos: “Todo esto para entrar en una habitación de un paciente de Covid. Y luego vas tú y sales a hacer deporte en grupo, gracias”, expresa visiblemente molesto. 

El vídeo se ha convertido en todo un fenómeno en las redes. Los usuarios de diferentes plataformas han aplaudido la lección de este sanitario y han prometido cumplir con las reglas que exige la Fase 0, en la que todavía se encuentra Barcelona.

UNA IMAGEN COMÚN EN BARCELONA

Barcelona es testigo de estas actuaciones inconscientes. Cada noche en la Barceloneta se ven grupos de personas que quedan para hacer deporte, otros ni se molestan en ponerse las mallas y las zapatillas y se esconden en la oscuridad para hacer botellones clandestinos, al igual que sucede en la plaza del MACBA, donde fuman porros y beben cervezas.

También es una imagen común en los pipicán de la capital catalana, donde los vecinos encuentran la "excusa perfecta" para charlar animadamente, sin temor al contagio, mientras sus mascotas realizan sus necesidades e interactúan entre ellas. 

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