El anuncio oficial de Manuel Valls como alcaldable por Barcelona es inminente -extraoficialmente que el exprimer ministro francés se enfrentará a Ada Colau en los próximos comicios municipales se sabe desde junio-. Este martes, Metrópoli Abierta avanzó que la presentación de Valls será "en dos o tres días", según fuentes del equipo de Valls. Quizá tarde algo más, pero no se retrasará más allá de finales de septiembre.

Valls ya lleva algunas semanas trabajando para formar equipo. Aunque la propuesta para ser alcaldable por Barcelona le llegó de la mano de Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, Valls ya dijo hace meses que su intención es montar una lista transversal, con nombres que podrían haber figurado en otros partidos y de la sociedad civil. Bajo ningún concepto parece que el exministro del Interior del país vecino vaya a presentarse con las siglas de Ciutadans (en el Ayuntamiento el partido naranja mantiene el nombre en catalán).

CONTACTOS CON JOSEP PIQUÉ

El modelo de ciudad que Valls quiere para Barcelona y el nombre que le inspira es el de Pasqual Maragall, el alcalde socialista que lideró la transformación de Barcelona entre 1982 y 1997 y consiguió los Juegos Olímpicos para la ciudad. Los primeros nombres del equipo de Valls que han aparecido tienen un corte claro maragallista, aunque el equipo que acompañará a Valls en su asalto a la alcaldía de Barcelona no está cerrado, como tampoco lo está la lista electoral. El exprimer ministro francés busca el número dos y el número tres para su candidatura. Algunas fuentes apuntan que Valls habría contactado con el exministro del PP, Josep Piqué, y que podría no contar con buena parte del equipo actual de Ciutadans en el Ayuntamiento de Barcelona.

Uno de los primeros nombres que se ha hecho público es el de Albert Montagut, que podría encabezar el área de comunicación. Montagut es un periodista de larga experiencia en Barcelona que fue asesor de Maragall en los JJOO de Barcelona. Montagut ha sido corresponsal de El País en Estados Unidos, director de El Mundo en Catalunya, director adjunto de El Periódico y director de ADN, y más recientemente fue el director de comunicación del Barça con Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu en la presidencia. El último año, Montagut ha sido asesor externo de la candidatura de Barcelona para lograr la Agencia Europea del Medicamento y columnista de La Vanguardia. 

DE MARAGALL A LAPORTA

Valls podría haber fichado también a la consultoría de Xavier Roig para dirigir su campaña. Roig fue jefe de gabinete de Maragall entre 1983 y 1996. Bajo su batuta, Maragall se impuso en varias elecciones a la alcaldía de Barcelona. Periodista y licenciado en Derecho, Roig también dirigió la primera campaña de Maragall a la presidencia de la Generalitat, en 1999, y la de Joan Laporta a la presidencia del Barça, en 2003.

Otro de los nombres con los que ha contactado Valls es Guillermo Basso. Licenciado en Derecho, Basso también trabajó con Maragall en el gabinete de alcaldía tras los Juegos Olímpicos de Barcelona y dirigió entre 1998 y 1999 la plataforma Ciutadans pel Canvi, la coalición con la que Maragall y el PSC se presentaron en las elecciones a la Generalitat de 1999. En aquellos comicios, Maragall obtuvo más votos que Jordi Pujol, pero CiU logró más escaños y pudo seguir gobernando.

LOS JUEGOS OLÍMPICOS, EN CARTERA

Valls cuenta con la bendición de Rivera para montar una plataforma a su antojo, aunque Inés Arrimadas jugará un papel determinante en la campaña barcelonesa. El tirón popular de Arrimadas es más que evidente. La intención de Valls, a quien se suele ver por Barcelona acompañado de Josep Ramon Bosch (expresidente de Societat Civil Catalana), es alejarse del discurso españolista que ha defendido los últimos meses y centrar su propuesta en Barcelona. De hecho, no sería extraño ver en su candidatura nombres del catalanismo moderado e, incluso, personas vinculadas con el socialismo catalán o barcelonés.

Uno de las propuestas que el político frances, nacido en Barcelona, pondrá sobre la mesa será proponer a Barcelona como sede de los Juegos Olímpicos de invierno en 2030. También planteará recuperar la marca Barcelona y potenciar el papel de la ciudad en Europa "como la gran capital del Mediterráneo". De lograr la alcaldía de la capital catalana, abogará para mejorar el diálogo entre la Generalitat y el gobierno español, y convertirá la seguridad en Barcelona en una de las bazas más importantes de su mandato. Los datos del Ministerio del Interior son claros y la criminalidad se ha disparado en la ciudad durante el primer semestre de 2018.   

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