Buena parte de los agentes de la Guàrdia Urbana que tienen que patrullar de noche o de madrugada todavía no han recibido la nuevo ropa oficial de invierno. Según acusan los sindicatos, la falta de previsión del gobierno de Ada Colau les obliga a usar ropa que ya no es oficial para cumplir su tarea sin pasar frío en la calle por no poder llevar la ropa de abrigo adecuda.

La llegada de la primera ola de frío ártico a la ciudad ha obligado a los agentes a buscarse la vida para no pasar frío. Tan solo una parte de los agentes, según ha denunciado el sindicado SAPOL en la Cadena Ser del cuerpo han recibido la ropa de invierno del nuevo uniforme. Los demás, tendrán que solucionar el problema como puedan.

FALTA DE PREVISIÓN

Los sindicatos acusan a la alcaldesa, también responsable de seguridad de la ciudad, de precipitación a la hora de decidir el cambio de uniforme de los agentes. "Lo han hecho sin ninguna previsión y es un error de cálculo. Han querido ir muy deprisa a la hora de cambiar los uniformes sin saber si en los almacenes había todo el material necesario para ello". Y con la llegada del frío son los agentes los que se encuentran en una situación complicada.

Según el Ayuntamiento, la empresa encargada de fabricar los uniformes se comprometió a entregar durante el mes de octubre los polos de manga larga, aunque aseguran que los agentes ya disponen de las chaquetas, extremo que niegan los sindicatos.

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