Nueva guerra abierta entre los grupos municipales, entre independentistas y constitucionalistas, esta vez sobre el pleno municipal del 21D. Este lunes, ERC ha pedido que el pleno se avance al jueves por la celebración del Consejo de Ministros el viernes en Barcelona. El pasado sábado, el PP advirtió de que los partidos independentistas podían reclamar la suspensión del pleno. Finalmente, los republicanos exigen un cambio de fecha y así lo plantearán en la Junta de Portavoces de ese martes, pero PP, PSC y Ciutadans se oponen a cambiar el día. La decisión la deberá tomar la alcaldesa Ada Colau.

En un comunicado, ERC dice que hace días que insiste al gobierno de Colau de que celebre el pleno el jueves, "de manera que el día 21, la ciudad pueda expresarse ante la reunión del Ejecutivo de Pedro Sánchez". Según el partido que lidera Ernest Maragall, Barcelona en Comú no se ha pronunciado hasta ahora.

EXCEPCIONALIDAD

Fuentes del gobierno de Colau han echado por ahora pelotas fuera y no se han querido pronunciar sobre la decisión qué se tomará. "ERC ha dicho que la llevará a la Junta de Portavoces y allí se debatirá". Pero las mismas fuentes recuerdan que la Junta de Portavoces no es quién decide cuándo se convoca o se desconvoca un pleno. Corresponde al alcalde o alcaldesa.

ERC considera que la situación que se vivirá este viernes es excepcional y forma parte de una actitud provocadora por parte del Gobierno español, "con la celebración de un Consejo de Ministros justo un año después de las elecciones impuestas por el 155", afirman los republicanos. Y añaden: "Por eso pedimos a Colau que responda a esta situación de anormalidad política y suspenda la actividad institucional".

En términos parecidos se ha expresado el PDeCAT, pero el partido de Xavier Trias no ha pedido ni un avance ni un traslado. "Hace un par de semanas que trasladamos al gobierno las dificultades de compaginar el pleno con la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona y los actos de protesta que se han anunciado", han subrayado fuentes del PDeCAT, que este martes insistirán con el tema en la Junta de Portavoces a la espera de que el gobierno de Colau haga alguna propuesta.

A las antípodas de ERC y PDeCAT está el PSC. El jefe de filas de los socialistas, Jaume Collboni, ya se ha pronunciado y ha escrito en twitter que el pleno se tiene que celebrar el día 21, como estaba previsto. "Barcelona necesita estabilidad para ocuparnos de los problemas de la ciudadanía y no convertir la ciudad en un campo de batalla del proceso".

De esta manera, el PSC se alinea con Ciutadans y PP. Un portavoz del partido naranja ha defendido la celebración del pleno el viernes siempre que se pueda hacer con garantías y sin problemas de seguridad.

Por su parte, Fernández subrayó el sábado que Colau debe oponerse a cualquier cambio de fecha y recordó que la situación ya se había dado. Seguramente, el regidor se refería al 23 de marzo cuando Colau suspendió el pleno a la mitad por la citación de 13 líderes independentistas ante el Tribunal Supremo.

En aquel mismo pleno se debatía la conexión del tranvía y muchos vieron aquella cancelación un intento de la alcaldesa de ganar tiempo para negociar un acuerdo con ERC por el tranvía. Unas semanas depués, los comuns perdieron la votación del tranvía. 

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