Más vale caer en gracia que ser gracioso. Lo que dice el castizo refrán es lo que se puede aplicar la pequeña formación Convergents, que se presenta a las elecciones municipales y cuya visibilidad es poco menos que nula.  “Siempre hemos pedido estar presentes en algún debate, pero siempre nos hemos encontrado con la misma respuesta: no puede ser. Nos silencian desde todos los lados, cuando a otros candidatos que parten de cero como nosotros se les da mucha cancha”, se lamenta una fuente del pequeño partido, fundado hace poco más de un año.

Convergents es la apuesta personal del ex consejero de Justicia Germà Gordó que se presenta a las municipales por Barcelona llevando como cabeza de lista a Teresa Pitarch, la que hasta no hace mucho era presidenta del Institut Català de les Dones. Su intención es solamente darse a conocer, decir que la propuesta nacionalista moderada no ha desaparecido del todo del panorama político catalán y que en el futuro seguirá trabajando por esa alternativa.

En Convergents se hace un paralelismo con la candidatura independentista de Jordi Graupera, candidato de Barcelona és CapitaL (BCAP), una plataforma creada hace pocas semanas. En realidad, Graupera aterrizó en la ciudad hace unos meses como candidato en un proceso llamado Primàries, pensado e impulsado por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y otras entidades soberanistas para intentar formar  una lista unitaria del independentismo en el asalto a la capital de Cataluña. La negativa de Junts per Catalunya (JxCat), ERC y la CUP a entrar en esa lista propició que el periodista y filósofo Graupera encabezase finalmente una de las 4 listas independentistas de Barcelona. El propio Carles Puigdemont le recibió en Waterloo y le dio el visto bueno como una apuesta para neutralizar a su propio partido (el PDeCAT, que ya tenía como ganadora en sus primarias a Neus Munté). Pero la espantá de ERC le decidió también, finalmente, a no entrar en esa candidatura unitaria y a presentar lista bajo las siglas de JxCat.

AGRAVIO COMPARATIVO

Los auspicios no le son nada halagüeños a la lista de Graupera, aunque algún sondeo le pone a las puertas de lograr representación. La gran mayoría de encuestas, no obstante, sitúan a BCAP fuera del consistorio que salga de las próximas elecciones. Pero aún así, tanto su formación como su candidato tiene una cierta presencia en medios de comunicación catalanes. Y periódicamente publicitan sus actividades.

No pasa lo mismo con Convergents. “Graupera ha sido entrevistado en televisiones y radios públicas, pero a nosotros se nos ha negado ese privilegio. Si él puede aparecer, ¿porqué no Teresa Pitarch?”, se quejan en la pequeña formación nacida de una escisión de la antigua Convergència Democràtica (CDC). El apoyo que le dan los medios catalanes a Graupera contrasta con la indiferencia o el apagón informativo que aplican hacia el nacionalismo moderado que representa el partido de Gordó.

Germà Gordó, líder del partido Convergents / EFE



“Hemos hablado con las cadenas de radio y televisión y nos dicen que en los debates que realizan con los candidatos no podemos estar, ya que no tenemos representación en el Ayuntamiento. Eso lo entendemos y otros candidatos tampoco están. Pero sí que hemos visto a Graupera siendo entrevistado en medios públicos de Cataluña, cuando a nosotros nos niegan cualquier acceso a poder salir. Es una cosa que nos duele. Sólo pedimos el mismo trato que le dan a él y a su plataforma”, subrayan las fuentes.

PREPARANDO UNA GRAN PLATAFORMA

Desde Convergents apuntan a que “somos conscientes de que representamos un partido y una opción minoritaria, pero también tenemos derecho a explicar nuestras propuestas. ¿Porqué otros candidatos que no tienen representación salen en informaciones o se les da cancha y a nosotros no?”.

Tampoco se tiene en cuenta a Convergents en charlas y debates que se realizan en distritos o en sedes locales. “La Administración organiza contactos con los ciudadanos para dar a conocer las propuestas de distintos grupos políticos, pero tampoco ahí estamos invitados. Creemos que la Administración habría de ser la primera interesada en que se pudiesen escuchar al máximo las propuestas de todos los candidatos que se presentan a unas elecciones. No es mucho pedir”.

La intención de Convergents es sumar esfuerzos en un futuro próximo con otras fuerzas similares para tratar de reconstruir un espacio catalanista moderado que vuelva a ejercer de motor y de eje principal del nacionalismo con el objetivo de “recuperar el centro político y social en Cataluña”, escorado hacia el radicalismo y hacia el independentismo durante los últimos años. En esa operación, han mantenido ya contactos con formaciones de corte similar, como Lliures y Units per Avançar. Todos ellos son partidos formados a partir de las cenizas de Convergència i Unió (CiU). Los tres partidos citados, juntamente con cuadros descontentos del actual PDeCAT, serían el germen de la gran plataforma que aspira a ser recuperar el centro catalanista tradicional que durante años estuvo en manos de CiU. Pero no será hasta después del 26 de mayo cuando se sienten para hablar en serio de ese proyecto, que quieren tener listo antes de que se convoquen las próximas autonómicas.

 

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