Ernest Maragall ganó las elecciones del 26 de mayo al Ayuntamiento de Barcelona como cabeza de lista de ERC. Los republicanos sacaron unos 4.800 votos a Barcelona en Comú, partido con el que empataron a regidores, 10. Maragall reivindica ser el alcalde de Barcelona  y critica abiertamente la posibilidad de que Ada Colau sea reelegida alcaldesa con un acuerdo de gobierno con el PSC -la formación en la que, por otra parte, estuvo durante décadas el hermano de Pasqual Maragall- y con los votos favorables de Manuel Valls y algunos de sus concejales electos en el pleno de investidura. La prioridad de ERC es formar gobierno con Colau, pero este miércoles dio por paralizadas las negociaciones con los comuns hasta que la primera edil en funciones diga públicamente que rechaza un pacto con los socialistas.

Legítimamente, Maragall no se cansa de repetir que él tiene que ser el alcalde por haber sido el candidato más votado en los comicios. Para compensar a Colau le ofrece un cargo "al más alto nivel" político e institucional que todavía no existe y que se tendría que crear para la ocasión. Lo que se olvida de comentar Maragall es que él no dudó en formar parte de dos gobiernos de la Generalitat que no fueron los partidos más votados en las elecciones. Y lo hizo con dos gobiernos de polo muy distinto: un tripartito de izquierdas y un gobierno independentista encabezado por Quim Torra.

ARTUR MAS, EL MÁS VOTADO

El 1 de noviembre de 2006 hubo elecciones al Parlament de Cataluña. El partido más votado fue CiU. Artur Mas obtuvo 935.756 sufragios y 48 diputados. Sin embargo, los convergentes no sacaron la mayoría suficiente para gobernar y la presidencia de la Generalitat fue a parar a manos de José Montilla (PSC), que logró 37 escaños y 796.173 papeletas. Los socialistas reeditaron el tripartito con ERC y e ICV y gobernaron hasta 2010. Ernest Maragall militaba por aquel entonces en el PSC y fue nombrado conseller de Educación de la Generalitat, un cargo que ocupó cuatro años. 

La historia se repitió el 21 de diciembre de 2017. Ni siquiera hace dos años. Aquel día, dos meses después de la Declaración Unilateral de Independencia y con la Generalitat intervenida por el gobierno de Mariano Rajoy, se celebraron unas nuevas elecciones al Parlament. Contra todo pronóstico, la fuerza más votada fue Ciudadanos. El partido naranja, liderado por Inés Arrimadas, consiguió 1.109.732 votos y 36 escaños. Tras Ciudadanos se situó Junts per Catalunya, con 34 diputados y 948.233 votos, y ERC, con 32 butacas y 935.861 papeletas. Como Mas, Arrimadas no tenía una mayoría suficiente para formar gobierno y el independentismo entró de nuevo en la Generalitat.

Ernest Maragall con José Montilla en 2008 / GENERALITAT DE CATALUNYA RUBÉN MORENO



MEDIO AÑO DE 'CONSELLER' INDEPENDENTISTA

Quim Torra fue nombrado presidente de la Generalitat y Maragall se hizo con la cartera de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia. El ahora alcaldable entró en el gobierno tras el pacto de gobierno entre Junts per Catalunya (Torra) y ERC. Fue nombrado conseller en mayo de 2018. Maragall dejó el cargo en noviembre del mismo año para preparar el asalto a la alcaldía de Barcelona tras ser nombrado el candidato republicano a pesar de que Alfred Bosch había ganado las primarias de su partido.

A sus 76 años, Maragall está a las puertas de ser investido alcalde. Si en algo saca ventaja el líder republicano al resto de sus contrincantes es que conoce como nadie el Ayuntamiento de Barcelona, donde ha pasado cerca de 40 años ocupando distintas funciones y cargos. Entró en el consistorio barcelonés cuando el dictador Franco todavía estaba vivo y gobernaba la ciudad el alcalde José María de Porcioles. La máxima notoriedad la logró con su hermano Pasqual y Joan Clos de alcaldes. Fue concejal de Función Pública y Calidad, Hacienda y Función Pública y Presidencia, además de ser, en sus últimos años en el Ayuntamiento, portavoz del gobierno socialista de Clos.

DEL PSC AL INDEPENDENTISMO

Tras más de media vida en el PSC ocupando cargos de responsabilidad y viviendo del erario público, Maragall se hizo independentista. Perteneciente al ala catalanista de los socialistas, los desencuentros con la dirección del PSC se fueron incrementado a medida que el proceso independentista cogía fuerza. En julio de 2012 rompió la disciplina de partido en el Parlament durante la votación para reclamar un pacto fiscal para Cataluña. Maragall también apoyó el derecho de autodeterminación de Cataluña durante la manifestación del 11 de septiembre de 2012, Catalunya, nou estat d'Europa. Un mes después, Maragall dejó el PSC. Ahora, con 4.800 votos más que Colau, reivindica su derecho a ser alcalde y abomina de un posible pacto entre los comuns y los socialistas. 

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