El Ayuntamiento de Barcelona concedió el pasado 4 de junio un contrato a la compañía Saborit International para dotar a la Guardia Urbana de tests de detección de sustancias estupefacientes. Estos tests permiten la lectura visual y digital de los resultados. El monto del contrato asciende a 42.333,06 euros. Esta firma fue la única que se presentó al concurso, aunque aún así, en la resolución municipal figura que se llevó el mismo porque “presentó la oferta más ventajosa”.

El informe de necesidad del Ayuntamiento, aprobado el pasado 9 de marzo, detalla que la Guardia Urbana necesita estos tests para hacer bien su trabajo. De esa manera, se cifran en 2.499 las unidades de los mismos que hacen falta a la Policía Local barcelonesa, que tienen un precio unitario de 14 euros más el IVA. A esa cantidad hay que añadirle el transporte y otros costes indirectos, además del beneficio de la empresa.

La Guardia Urbana será surtida también de dos instrumentos lectores “que serán cedidos sin coste añadido”. En un documento firmado el pasado 18 de mayo, la compañía se compromete a añadir un tercer instrumento totalmente gratis (una de las cláusulas explica que siempre se han de tener dos aparatos en funcionamiento, por lo que se añade ese tercero en prevención de una avería en cualquiera de los que se utilicen normalmente). El test tiene capacidad para detectar las 5 sustancias más habituales: cocaína, anfetaminas, opiáceos, metanfetaminas y cannabis/THC en seis minutos. La detección se realiza mediante toma de saliva, que es analizada por los aparatos.

COMPROMISO CON LOS DERECHOS HUMANOS

Paradojas de la vida, en un Ayuntamiento con una alcaldesa, Ada Colau, con los derechos humanos siempre presentes y con un partido al frente que tiene la seguridad en cuarentena, la empresa que se lleva este contrato tiene vínculos con empresas del ramo de la seguridad y de los antidisturbios.

Pero no le sale gratis. Para concederle el contrato, el Ayuntamiento le hizo firmar al representante de Saborit un documento en el que declara que la compañía “no realiza operaciones que vulneren lo que estipula la Declaración Universal por los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por la 183 Asamblea General de la ONU”. Asimismo, declara que no interviene en operaciones con terceros operadores que vulneren esa misma declaración. “Reconoce que falsear esta declaración comportará la imposición de penas y, si acaso, la resolución del contrato”. Esta declaración lleva fecha de 14 de mayo, aunque la plica no se abrió hasta el día 25 del mismo mes.

La declaración de Saborit / MA



La declaración de Saborit / MA



La declaración de Saborit / MA



La declaración de Saborit / MA

EL NUEVO PRODUCTO DE LOS ANTIDISTURBIOS

Saborit es, desde el año 2012, la que tiene la representación y comercialización en el mercado español de todas las marcas de multinacional Bae Systems Overseas, propietaria de Safariland LLC. Esta última es uno de los fabricantes de equipamiento policial-militar más grandes del mundo. Entre sus productos, se encuentran cartucheras, cintos o fundas para armas, grilletes, chalecos, escudos y cascos de protección antibalas, guantes y equipos de protección antidisturbios, defensas telescópicas, detectores de drogas NIK, kits de mantenimiento de limpieza de armas y útiles de investigación criminal y forense.

El pasado 15 de mayo, la página de Facebook de Saborit rendía un amplio homenaje a la Guardia Civil y su 176 aniversario, a través de varios recordatorios y fotografías de los desfiles para esa conmemoración. También presentaba dos días antes el nuevo sistema Non Lethal, vendido como “ideal para el control de masas, un sistema muchos menos lesivo que las pelotas de goma”, al que se acompañaba de un vídeo mostrando las características de este nuevo producto, que consiste en lanzamiento de pimienta orgánica. Son proyectiles esféricos que se rompen sin penetrar en el blanco, destinados a incapacitar temporalmente al personal. Con los proyectiles, además, se marca con pintura a los sujetos a detener. Este sistema permite, frente a otros similares, utilizarlo a menos de 20 metros sobre blancos individuales y su capacidad es de 700 disparos por minuto. Los denostados proyectiles Foam o las balas de goma, pues, ya han pasado a la historia.

La compañía, con sede en San Sebastián de los Reyes, está dirigida por Ruggero Codella, un italiano afincado en España que presume de que su principal pasión son los puros habanos (a ser posible, Partagás 8-9-8).

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