La Guardia Urbana de Barcelona intensifica a partir de este lunes los controles sobre el uso de vehículos de movilidad personal, como patinetes eléctricos, segways o trixis, que tienen prohibido, entre otras cosas, circular por las aceras y llevar a dos personas. El importe de las sanciones por incumplir la nueva normativa irá de 100 a 500 euros.

El Ayuntamiento, que fue pionero en 2017 en regular la circulación de los patinetes, está estudiando la posibilidad de modificar la Ordenanza de Circulación de Peatones y Vehículos para obligar a que los patinetes y otros Vehículos de Movilidad Personal (VMP) estén asegurados y sus conductores lleven casco, como permite la reciente regulación estatal, en 2022.

El pasado 2 de enero entró en vigor la normativa estatal establecida por la Dirección General de Tráfico, que se ha inspirado en la ordenanza de Barcelona, y el consistorio ha hecho una adaptación de las nuevas reglas de Tráfico.

LÍMITE EN 25 KM/H

Según esta nueva normativa, ningún vehículo eléctrico de movilidad personal puede circular por las aceras ni en zonas exclusivamente peatonales o por los carriles centrales de la calzada, no pueden superar los 25 kilómetros por hora –hasta ahora el límite de velocidad estaba fijado en 30 km/h– ni llevar a más de una persona.

El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, avisó la semana pasada que desde este lunes los barceloneses ya no estarán "en una fase pedagógica" y que "se aplicarán las medidas correctoras que correspondan". La policía local vigilará especialmente que los patinetes y otros vehículos eléctricos no circulen por las aceras y que no vaya más de una persona en cada uno.

"Puede parecer entrañable que los padres lleven a sus hijos a la escuela en patinete eléctrico, pero es un peligro", advirtió Batlle.

LA URBANA “INTENSIFICARÁ LA DENUNCIA”

En la nueva campaña de la Guardia Urbana se "intensificará la denuncia" de estas conductas de riesgo, según el intendente mayor jefe del cuerpo, Pedro Velázquez, que ha ordenado desplegar patrullas "en zonas de peatones donde se ha detectado abuso de circulación de este tipo de vehículos", como la Rambla Catalunya. También el millar de guardias urbanos que patrullan cada día por las calles de la ciudad prestarán "la máxima atención mientras dure la campaña".

MÁS MULTAS EN 2020

Durante el año pasado la Guardia Urbana incoó 8.492 denuncias a usuarios particulares de vehículos de movilidad personal que circulaban incumpliendo la normativa municipal vigente en aquellos momentos, lo que supone un incremento de un 29,7% respecto al año anterior.

Con la normativa estatal, los principales supuestos de la ordenanza que se ven modificados son la velocidad máxima de circulación de los vehículos de movilidad personal, que se reduce de 30 km/h a 25 km/hora), y que ya no podrán circular por zonas peatonales, algo que hasta ahora estaba permitido en Barcelona.

Otro cambio importante es que dejan de ser considerados vehículos de movilidad personal los que lleven asiento, excepto si están dotados de un sistema de autobalanceo, o puedan superar los 25 km/hora y pasan a ser regulados como motocicletas.

Con esta adaptación, en Barcelona los vehículos de movilidad personal se pueden desplazar por las calles donde no esté prohibida la circulación de vehículos y por los carriles bici.

Noticias relacionadas