Un cierto optimismo, con ganas de cambiar una dinámica que no ha conducido a nada. Las cabezas pensantes de JxCat quieren mostrar un “aterrizaje” con la candidatura de Elsa Artadi a la alcaldía de Barcelona y buscan complicidades con la sociedad civil, que, a su vez, reclama nuevas referencias para poder pasar página a la Barcelona de los comunes, de la alcaldesa Ada Colau. ¿Cómo? Artadi busca una conexión con el mundo económico que representa Barcelona es imparable, el movimiento que ha organizado una concentración en la plaza Sant Jaume el 21 de octubre, y que ha liderado Barcelona Futur, en gran medida a través de los gremios que conforman Foment del Treball.

Artadi presentó su candidatura este jueves, en un acto en el cine Phenomena Experience, rodeada de toda la plana mayor de JxCat, y de referencias de la vieja Convergència. Con ella estaba el exalcalde Xavier Trias y el exteniente de alcalde Joaquim Forn, muy activo en el equipo que aconseja a Artadi. Y también figuraba Artur Mas y Andreu Mas-Colell, y dos figuras que son ahora vitales para el proyecto postconvergente: el secretario general de JxCat, Jordi Sànchez y el que fuera mano derecha de Mas en el Govern, David Madí, que apoya a Sànchez en su propósito. El objetivo es “cambiar de tercio”, y buscar un golpe de mano en Barcelona, a partir del cual poder también iniciar un cambio en la política catalana.

VISION LIBERAL

Jordi Sànchez recibió un encargo por parte de Carles Puigdemont: organizar un partido que pueda competir con Esquerra Republicana. Y, aunque JxCat aglutina a personalidades dispersas, algunas ‘prepolíticas’, con ambiciones personales como Laura Borràs o Joan Canadell, la voluntad es la de recuperar algunas esencias: un centro-liberal que actúe en el terreno socio-económico, y que se distancie de las políticas de izquierda de ERC o de las antisistema de la CUP.

Gerard Esteva, presidente de la UFEC /GE



Artadi aparece en ese esquema como la mejor candidata, por su perfil de economista, como mujer joven y comprometida con valores como el medio ambiente y su clara visión liberal de la sociedad. Pero, ¿qué falta?

Diversas entidades del mundo económico llevan meses dándole vueltas a la posibilidad de apoyar a un candidato o candidata que mueva las aguas en Barcelona, y que lo haga con determinación. Foment del Treball, con Josep Sánchez Llibre a la cabeza, se ha caracterizado por una fuerte oposición a la alcaldesa Ada Colau. Pero diversas entidades han considerado que no basta con eso, y que la ciudad de Barcelona solo podrá cambiar con apuestas en positivo, con nuevas caras y la voluntad de tejer complicidades con la sociedad civil.

VIEJO PROYECTO CONVERGENTE

Ese es el propósito de Barcelona Futur, y de la iniciativa Barcelona es imparable, que agrupa a 80 entidades como el Gremi d’Hotels de Barcelona, Barcelona Oberta, Tsunami Veïnal, o la Unió de Federacions Esportivers de Catalunya (UFEC), que preside Gerard Esteva, y que está llamado a liderar una posible candidatura o una plataforma que dé apoyo al candidato o candidata mejor posicionada para ganar la partida frente a los comunes de Ada Colau y a ERC, que tendrá –por ahora—a Ernest Maragall como alcaldable.

Es en ese punto donde se pueden unir las dos estrategias, la de JxCat con Elsa Artadi y la de Barcelona es imparable. Sin embargo, la idea inicial de ese movimiento de la sociedad civil es dar cobertura al PSC, siempre que tenga un candidato con una clara capacidad de ganar en Barcelona. Es ahora cuando aparece la figura de Artadi, porque ese mundo económico ha comenzado a pensar que, tal vez, se puede reconstruir un viejo proyecto convergente para la capital catalana.

BAJADAS DE IMPUESTOS

En el acto de Artadi, diversos de esos protagonistas, que arroparon a la dirigente de JxCat, jugaban con esa posibilidad. “Ojalá se pudiera producir esa conexión, y se presente una verdadera alternativa”, señalaban a Metrópoli algunos de los asistentes. Sin renunciar al proyecto independentista, lo que se quiere es “aterrizar y que también nos dejen aterrizar”, para apostar por políticas municipales concretas: bajadas de impuestos, “racionalidad” en la movilidad urbana, políticas medioambientales sostenibles, pero no sectarias, y una actitud “positiva” para atraer inversiones y defender infraestructuras para asegurar el crecimiento de la ciudad, sin esa visión de “decrecimiento” por la que, señalan, apuestan los comunes de Ada Colau, pero también los dirigentes de ERC.

Elsa Artadi, en el acto en el Phenomena Experience / MA



En paralelo existe otro movimiento con el mismo objetivo, que se articula en torno a diversos partidos de centro liberal, como Lliures, La Lliga y el PNC, junto a Convergents, y que esperan una decisión inminente del PDECat para poder ofrecer una candidatura conjunta. ¿Puede confluir todo ello a partir de la figura de Artadi?

Es lo que estará en juego en los próximos meses. El hecho es que JxCat organizó el acto del pasado jueves con cierta celeridad con el objetivo de adelantarse al acto de Barcelona es imparable del 21 de octubre. Se quería “marcar el paso”, algo también influido por las dudas que genera ese acto, sobre si será o no un éxito de convocatoria.

Noticias relacionadas