Ada Colau vuelve a señalar a Metrópoli por enésima vez. La alcaldesa de Barcelona acusa a este medio de publicar fake news, junto a Crónica Global, e insinúa una relación con las querellas interpuestas contra ella. La última le llevó a declarar el viernes pasado en calidad de investigada por delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias relacionados con la concesión de subvenciones a entidades afines. Pero una de las principales preocupaciones de la primera edil en estos momentos son las informaciones de este diario, uno de los más activos a la hora de fiscalizar su gestión al frente del consistorio barcelonés. 

En una entrevista en RAC1, Colau se ha referido a los "digitales que siempre nos hacen fake news que luego se mueven por Twitter" y ha apuntado directamente a Metrópoli como uno de estos medios. Según la munícipe, estas publicaciones sirven de base para algunas de las denuncias que ha recibido. Así se ha manifestado este lunes en la radio: "Esta última querella, la única prueba que aporta son un montón de titulares de digitales, que yo no llamaría medios de comunicación y que no está claro cómo se financian, como Metrópoli y Crónica Global, que hacen fake news sistemáticamente sobre nosotros". Quizá la alcaldesa desconoce lo que es la publicidad, la misma que inserta en medios que rara vez cuestionan su obra de gobierno.  

Ada Colau entrevistada por Jordi Basté en 'El món a RAC1' / RAC1

LA FALACIA DE LAS RECTIFICACIONES

La alcaldesa ha mantenido que ha "obligado a rectificar, utilizando el derecho a rectificación, más de 30 veces" a este medio. Y ha insistido en la teoría de que las informaciones de Metrópoli sobre ella se usan después para llevarla a los tribunales. "Es decir, que digitales que nadie sabe cómo se financian y habitualmente publican cosas falsas sobre nosotros, hasta el punto que se han visto obligados a rectificar más de 30 veces, es el material que usa una asociación fantasma para poner una querella. Parece que hay una relación bastante directa entre una cosa y la otra".

Estas afirmaciones de Colau son falsas, por más que las haya repetido en los últimos meses. Este medio no ha rectificado 30 veces, como dice, sino que Metrópoli ha atendido a las constantes peticiones de derecho de rectificación solicitadas por el equipo de la alcaldesa, tal y como exige la legislación vigente. Ello no implica que las informaciones sean falsas o que el medio se retracte sobre lo publicado. Su particular cruzada contra Metrópoli sí conlleva un coste para el erario público, dado que las peticiones de rectificación se cursan directamente desde los servicios jurídicos del Ayuntamiento. Mientras destina dinero, tiempo y energías a silenciar a un diario crítico, la televisión pública de Barcelona está inmersa en salvajes recortes, con despidos de periodistas y cierre de programas

En lo que se refiere a la utilización jurídica de las noticias, este medio se ha limitado a describir en los últimos años una gran cantidad de contratos entre el Ayuntamiento de Barcelona y asociaciones cercanas a los comunes, todas ellas extraídas de documentos oficiales del propio consistorio. En la mayoría de casos, el equipo de la alcaldesa no se ha pronunciado sobre estas informaciones contrastadas, que pueden consultarse aquí.

DE LA EXCEPCIÓN, UNA NORMA

Colau se ha referido también a la publicación de un artículo de este diario sobre su estancia en un hotel de Andorra en enero. "La última fue de escándalo, me reía en Instagram. Publicaban que yo había estado en un hotel de lujo en Andorra, donde no he estado nunca, que valía 800 euros la noche y que irónicamente se llamaba Hermitage". 

Según la alcaldesa, Metrópoli rectificó y pidió perdón "porque les obligamos". Una afirmación falsa, dado que este medio no recibió ninguna solicitud de rectificación. En cuanto se tuvo constancia del error, se enmendó y se pidieron disculpas a la afectada y a los lectores, después de que fallara el proceso de verificación. Pero la líder de los comunes ha insistido: "Rectifican porque saben que les pondré una querella y acabarán condenados. Si no, no rectificarían. Y esto me pasa cada día y cada semana". 

FOBIA A LA CRÍTICA

"No tendría que preocuparme si fuese un caso aislado. Pero cuando esto acaba en querella, o cuando acaba sistemáticamente en las redes para que la gente se piense que todos los políticos somos iguales, que nos vendemos, que si colocamos familiares, que es mentira". ¿Dónde trabaja su pareja, Adrià Alemany? ¿Dónde trabajaba Alicia Ramos en 2020, cuando era pareja de la regidora de Barcelona en Comú Lucía Martín? Recientemente, el Comité de Ética del Ayuntamiento de Barcelona afirmó que el gobierno de Ada Colau "vulneró" el Código de Ética y de Conducta al contratar a Alicia Ramos como asesora municipal en septiembre de 2020.

Pero para Colau el problema sigue siendo que exista "un entramado donde unos digitales hacen titulares que van a Twitter, y después a querellas".

ATAQUE A LA INDEPENDENCIA DEL GRUPO

El arranque de ira contra este medio se ha completado con una solicitud para conocer cómo se financia, al igual que Crónica Global. La alcaldesa ha querido extender una mancha de sospecha sobre la independencia del grupo. Sin embargo, y pese a que Colau ha decidido defender sus posturas con ataques al entorno mediático crítico con su gestión, en una andanada sorprendente desde un punto de visto democrático en las relaciones entre la prensa y los poderes públicos, nada ha dicho sobre la política de publicidad institucional que practica el ayuntamiento que preside y que ha marginado desde su llegada al poder a los medios críticos a la par que favorece a otros próximos en línea editorial o silenciosos con respecto a su gestión.

“Crónica Global es uno de los digitales con más audiencia de Cataluña”, ha interrumpido el conductor del programa, Jordi Basté. De poco han servido las referencias del periodista, porque la alcaldesa ha decidido obviar a los lectores y suscriptores del grupo, a los anunciantes que han confiado para dar a conocer sus mensajes, hasta incluso a los profesionales y a las 60 familias que dependen del grupo mediático en Cataluña. Su juicio sobre nosotros estaba sentenciado sin las garantías de presunción que ella reclama y de las que sí disfrutará en el caso subvenciones.

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