Imagen de archivo del bar Antic Teatre / ANTIC TEATRE
Barcelona fija 2026 como el año clave para culminar la expropiación del Antic Teatre
El Ayuntamiento responde a la urgencia de la sala asegurando que el proceso administrativo sigue su curso, aunque pospone el debate sobre la fórmula de dirección hasta que el edificio sea de titularidad pública
Antecedentes: Antic Teatre de Barcelona urge al Ayuntamiento a formalizar un convenio de actividad
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El futuro del Antic Teatre, uno de los últimos bastiones de la cultura independiente en el distrito de Ciutat Vella, parece tener ya un horizonte temporal claro.
Tras las demandas de la dirección de la sala exigiendo garantías inmediatas, el Ayuntamiento de Barcelona ha confirmado este miércoles, 14 de enero, que su previsión es "materializar" la expropiación del inmueble a lo largo de este 2026.
Fuentes municipales han asegurado que los trámites administrativos no se han detenido y que el objetivo sigue siendo convertir el espacio en un equipamiento cultural de titularidad pública.
Petición del Antic Teatre
Esta confirmación llega apenas unas horas después de que el equipo del Antic Teatre lanzara un comunicado instando al gobierno municipal a pasar de las palabras a los hechos.
Jardín del Antic Teatre / Antic Teatre
La sala, liderada por Semolina Tomic, reclama la firma urgente de un "convenio de actividad" que no solo asegure la propiedad del edificio, sino que blinde la continuidad del proyecto artístico actual, garantizando su libertad política y creativa frente a posibles injerencias institucionales.
Un proceso en dos tiempos
La respuesta del consistorio dibuja una hoja de ruta "ordenada y por fases". Según han explicado fuentes municipales, la prioridad absoluta es culminar la adquisición del espacio, un trámite complejo que ya se incluyó en los presupuestos de 2025 tras aprobarse el procedimiento en marzo de 2024, pero que todavía no se ha hecho efectivo.
Desde el Institut de Cultura de Barcelona (ICUB) subrayan que el diálogo con los responsables del teatro ha sido "constante y fluido". Sin embargo, el Ayuntamiento aclara que el modelo de gestión —la gran preocupación de los actuales inquilinos— se definirá una vez la expropiación esté formalizada.
El consistorio busca así "garantizar la seguridad jurídica de la operación", aunque reconoce plenamente el valor simbólico y artístico de un proyecto que se ha convertido en un referente de las prácticas escénicas contemporáneas.
Imagen de archivo del Antic Teatre
Resistencia cultural en zona cero turística
La urgencia del Antic Teatre no es solo administrativa, sino existencial. Ubicado en el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i La Ribera, el espacio se reivindica como un lugar de "resistencia" en una Barcelona profundamente marcada por la presión turística y la gentrificación.
Para sus responsables, la supervivencia del Antic no pasa solo por salvar las piedras del edificio, sino por mantener un modelo de gestión que permita la experimentación y el riesgo, algo que temen perder si no se concreta un acuerdo específico.
"Necesitamos que se concreten las promesas anunciadas en los últimos años", señalan desde la sala, advirtiendo que la incertidumbre actual dificulta la planificación a largo plazo.
La programación continúa pese a todo
A pesar de la falta de certezas sobre el "cuándo" y el "cómo" definitivo, la maquinaria creativa del Antic Teatre no se detiene. Como muestra de su compromiso con la creación contemporánea y las nuevas dramaturgias, la sala ha presentado su programación para el presente semestre.
La cartelera incluye propuestas que refuerzan su identidad híbrida y arriesgada, con nombres como PsiRC (con la obra Coses.petites), Clàudia Mirambell (F¡U¡M) o Macarena Recuerda Shepherd (Si fuera una película).