Bob Pop en una imagen de archivo
Bob Pop oficializa su asalto a la alcaldía para hacer de Barcelona "una cooperativa": "No es ninguna broma"
El escritor presenta su candidatura en la Barceloneta marcando distancias con el aparato del partido: sin ministros, contra la resignación ante la ultraderecha y con un proyecto de "supervivencia" frente a la "teoría" de Pisarello
Relacionado: Bob Pop sacude las primarias de los comunes en Barcelona con un duro ataque a Pisarello: "Representa la ficción y la teoría"
Noticias relacionadas
- Pisarello da el paso para liderar a los comunes en Barcelona con el aval de Colau
- Los Comunes aprueban el reglamento de sus primarias para la alcaldía de Barcelona y anunciarán calendario en enero
- Bob Pop sacude las primarias de los comunes en Barcelona con un duro ataque a Pisarello: "Representa la ficción y la teoría"
La lucha abierta en el seno de los comunes para liderar el partido en las próximas municipales ha dado su pistoletazo de salida de forma oficial.
El centro cívico de la Barceloneta ha sido este sábado, 17 de enero, el escenario de un acto político, donde Roberto Enríquez, más conocido como Bob Pop, ha dejado de lado al personaje televisivo para vestir el traje de candidato. Y lo ha hecho con una declaración de intenciones que ha retumbado en la sede del partido: "En este acto no va a haber ministros, no los esperéis".
La frase no ha sido gratuita. Muchos lo han interpretado como un dardo teledirigido hacia la candidatura rival, encabezada por Gerardo Pisarello, quien en su puesta de largo se rodeó de la plana mayor del partido, incluido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
Bob Pop y Ada Colau
El escritor ha proyectado una diapositiva de la presentación de Pisarello para bromear. "Esta coronación es una mierda comparada con la del candidato oficial", ha afirmado.
Bob Pop, en cambio, ha optado por escenificar la soledad, arropado únicamente por la militancia de base y su equipo, reivindicando una autonomía que, asegura, es su mayor fortaleza. El ya candidato del partido a las próximas municipales había confrontado con Pisarello en los últimos días. El humorista aseguró representar "la práctica" y la realidad cotidiana, en contraposición a su riva, a quien situó en el plano de "la teoría" y la abstracción política.
"Esto va muy en serio"
Bob Pop ha apelado a recuperar el 'ADN original' de los Comuns de hace diez años para huir de la "megapureza de izquierdas" y de la especulación sobre pactos postelectorales. Además, ha prometido una futura "número dos" cuyo nombre aún no ha desvelado.
El escritor es consciente de que su perfil mediático es un arma de doble filo. Por ello, gran parte de su intervención se ha centrado en desmontar el prejuicio de la frivolidad. "Sería divertido que ahora os dijera que todo esto es una broma, ¿verdad? Pues no es ninguna broma. Aunque haga coña, esto va muy en serio", ha afirmado ante un auditorio lleno.
La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau (i), el ministro de Cultura Ernest Urtasun (c) y el secretario primero de la Mesa del Congreso, Gerardo Pisarello (d), se saludan,
Enríquez ha desgranado las razones de su paso al frente, definiendo su candidatura como un acto de "audacia" y, sobre todo, de "supervivencia". Lejos de la retórica, el candidato ha bajado al barro de la economía doméstica: "Tengo la sensación de que esta ciudad quiere expulsarme, porque vivo de alquiler, porque a veces no llego a fin de mes, como vosotros".
Una conexión directa con la realidad material de los barceloneses que utiliza para contraponer su modelo de ciudad al actual. Enríquez ha asegurado que quiere que Barcelona "sea una cooperativa" donde la ciudad no sea una empresa donde la izquierda hace de "enlace sindical". "Trabajemos para nosotros mismos", ha añadido.
Choque de estrategias
Más allá de la gestión municipal, el acto ha servido para evidenciar una grieta ideológica en el seno de los comunes sobre cómo afrontar el ciclo político actual. Bob Pop ha sido especialmente duro con lo que considera una actitud derrotista por parte del sector oficialista del partido.
Bob Pop durante una imagen de archivo
"Tengo la sensación de que existe un pensamiento en las izquierdas de que la ultraderecha va a arrasar, que nos toca refugiarnos y que ya reconstruiremos cuando solo queden cascotes", ha analizado, en clara referencia a la estrategia de resistencia institucional que atribuye a Pisarello. Su propuesta es radicalmente opuesta: "Yo no estoy ahí. Tenemos que salir a ganar y hacerlo ahora".
"Estamos en un momento en el que tenemos que hacer cosas, ser audaces y no replegarnos", ha añadido el humorista.
Para el candidato, la diferencia entre su proyecto y el de su rival, al que ayer definió en radio como "la teoría y la ficción", radica en la conexión con la calle. Mientras el aparato del partido busca proteger el legado de Ada Colau, Bob Pop, asegura, propone una sacudida que reactive al electorado desencantado.
Bob Pop durante el acto
Marca distancia con Colau
Pese a la puesta en escena austera, Bob Pop ha querido desmentir la etiqueta de "paracaidista" o candidato solitario reivindicando un equipo con experiencia orgánica, integrado por figuras como el exdiputado Enric Bárcena o el exconcejal David Pequeño.
"Se da la imagen de que he llegado de golpe, pero he estado aquí desde el principio, cerca de Ada Colau y su equipo", ha defendido, aunque ha marcado distancias con la tutela de la exalcaldesa asegurando que su lista no cuenta con "ninguna hada madrina". Entre el público, dando entidad política al acto, se han dejado ver rostros históricos del espacio como la exconcejal de ICV Laia Ortiz y Rosa Lluch, hija del exministro socialista Ernest Lluch.
Finalmente, lejos de los mítines multitudinarios, Bob Pop ha prometido una campaña de proximidad radical. "Si yo gano estas primarias me comprometo a ir puerta a puerta, hasta al menos mil puertas. Quiero hablar con todo el mundo", ha asegurado.