Imagen de recurso de turistas en la zona del puerto Barcelona
La nueva tasa turística entra en vigor en Barcelona con importes de hasta 12 euros por persona y noche
El aumento estaba previsto para mayo del año pasado, después de que el Govern lo aprobara mediante un decreto, pero el ejecutivo catalán aplazó la medida para tramitarla vía proyecto de ley
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Barcelona estrena este miércoles, 1 de abril, la nueva tasa turística, después de que el Parlament de Catalunya aprobara su aumento en febrero. La medida, que afecta a todos los alojamientos turísticos de la ciudad, supone un encarecimiento significativo para los visitantes, con tarifas que alcanzan los 12 euros por persona y noche en hoteles de cinco estrellas.
Así quedan los precios
En la capital catalana, la nueva tasa turística combina la parte establecida por la Generalitat con el recargo aplicado por el Ayuntamiento. Así, en los hoteles de cinco estrellas, el impuesto total sube de 7,50 euros a 12 euros por noche.
Para los hoteles de cuatro estrellas superiores, la tarifa se eleva de 5,70 euros a 8,40 euros, mientras que en las viviendas de uso turístico aumenta de 6,25 a 9,50 euros. En el resto de alojamientos, el coste se sitúa en 7 euros, y en los albergues queda en 6 euros por persona y noche.
Un crucero de Costa Smeralda atraca en el puerto de Barcelona Barcelona
En el caso de los cruceros, la tasa asciende a 11 euros para estancias de menos de doce horas y a 9 euros si la permanencia supera ese tiempo.
Estas tarifas no son definitivas: la normativa permite que el Ayuntamiento ajuste el recargo municipal, que puede situarse entre 4 y 8 euros. De hecho, el consistorio ya ha decidido aplicar un incremento anual de un euro hasta alcanzar un máximo de ocho en 2029, lo que significa que los huéspedes de hoteles de lujo podrían llegar a pagar 15 euros por noche dentro de tres años en la ciudad.
Objetivo de la subida
Las autoridades catalanas defienden la medida como una herramienta para gestionar el turismo masivo y generar recursos para la ciudad. Parte de la recaudación se destinará a mejorar la infraestructura turística, la vivienda y los servicios públicos, según explican desde el Ayuntamiento de Barcelona.
El incremento también busca alinear la fiscalidad de Barcelona con otras grandes ciudades europeas, donde las tasas turísticas ya alcanzan cifras similares.