Estado de los nichos del cementerio de Collserola de Barcelona

Estado de los nichos del cementerio de Collserola de Barcelona Cedida a Metrópoli

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Barcelona derriba 3.000 sepulturas del cementerio de Collserola por peligro de derrumbe

El consistorio de Colau había decidido no rehabilitar los nichos por el aumento de incineraciones en plena pandemia, pero algunas construcciones están a punto de caer

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El cementerio de Collserola está que se cae. Literalmente, no metafóricamente. La situación es desastrosa y pueden pasar cosas evitables muy desagradables, como que se derrumben nichos como ocurrió en el cementerio de Montjuïc en la época en que la alcaldesa de Barcelona era Ada Colau.

Los informes técnicos sobre la situación son alarmantes: hay un conjunto de bloques “que tienen lesiones que son muy extensas y en continua evolución”, advierte un informe interno del ayuntamiento barcelonés.

Una persona de mantenimiento del cementerio de Collserola

Una persona de mantenimiento del cementerio de Collserola cedida Barcelona

Aprender de la experiencia

El informe continúa diciendo que “el mal estado interior, la deformación causada por la falta de capacidad estructural de la fundamentación y la experiencia de actuaciones similares apuntan a la necesidad de realizar estas demoliciones”.

Se refiere a un total de 60 bloques pertenecientes a 9 agrupaciones, que afectan a un total de 3.125 sepulturas, así como el deplorable estado de 15 muros, a punto de caerse algunos, que llevan sin ninguna reparación desde la inauguración del cementerio el 27 de junio de 1972.

La única opción es el derribo

Normalmente, los nichos están dispuestos en edificios de 10 a 18 sepulturas en longitud por cinco niveles de altura. Están construidos en obra de fábrica, ladrillo, elementos prefabricados y zócalo de hormigón.

“El alto grado de patologías a solucionar, y teniendo en cuenta los inconvenientes que con toda seguridad se causará a los titulares de las concesiones de nichos, hace evidente que la única opción viable es el derribo definitivo de las edificaciones”, concluye el informe citado.

Estado de las plantas del cementerio de Collserola de Barcelona

Estado de las plantas del cementerio de Collserola de Barcelona GALA ESPÍN

En Cerdanyola y Montcada

Otro voluminoso informe realizado por el bufete Segos Management separa los edificios a derribar en dos términos municipales: ocho de ellos están ubicados en el término municipal de Montcada i Reixac, pero tres de ellos son compartidos con terreno que pertenece al ayuntamiento de Cerdanyola y uno está en esta localidad en su totalidad.

En total, nueve agrupaciones de las 19 de Montcada i Reixac irán al suelo, estando afectados 40 bloques en este municipio. Traducido en sepulturas, con 2.145. Las 4 agrupaciones restantes, con 40 bloques que están en Cerdanyola afectan a 980 sepulturas.

Un muro muy peligroso

De los 15 muros que se derribarán hay uno cuya situación es extrema. “Se han efectuado unas calas de reconocimiento in situ que han servido para confirmar la ausencia de fundamentación del muro y que el problema que padece proviene del empuje de las raíces de la vegetación que, de forma totalmente descontrolada, ha brotado por el arco en su coronación”, dice el informe.

Para la reforma, se ha de proceder antes a la tala de los arbustos que invaden las edificaciones y que amenazan con hacerlas caer al socavar su integridad.

Cabe remarcar que en la etapa final de Ada Colau como alcaldesa, un informe realizado durante su mandato y acabado en julio de 2023 (a los pocos días de que Jaume Collboni asumiese la alcaldía), descartaba la realización de rehabilitaciones en Collserola.

El informe de Colau

El informe encargado por el consistorio presidido por Colau subrayaba que “con toda probabilidad, no sólo no será necesario construir más edificios de nichos, sino que será preciso considerar la posibilidad de prescindir (derribar) algunos de los edificios existentes para, de esta manera, intentar realizar operaciones urbanísticas en el cementerio que permitan su esponjamiento, la generación de espacios para la inhumación de cenizas y la mejor adaptación del espacio cementerio en el espacio natural donde está enclavado”.

El informe acababa recomendando “no invertir en la rehabilitación estructural de aquellas edificaciones que se encuentren en peor estado, derribarlas y dedicar la inversión a realizar mejoras en general en los próximos años”.

Ello supondría un riesgo potencial de derrumbe de las edificaciones con deficiencias y que no se derribaran y que suponen casi la mitad de todo el cementerio.

Una bomba de relojería contra Collboni

El informe actual viene a enmendar la plana a los expertos de Colau e insta a actuar para evitar otro escándalo como el de Montjuïc. La decisión de no invertir en rehabilitación se debía, según los informes que manejaba la anterior alcaldesa, a que en los últimos años, en plena pandemia, se había disparado la demanda de incineraciones frente a las inhumaciones y, además, estaba cerca la caducidad de las concesiones funerarias.

Estado del cementerio de Collserola de Barcelona tras podar las plantas que había

Estado del cementerio de Collserola de Barcelona tras podar las plantas que había cedida

En resumen, la alcaldesa dejó a Collboni una bomba de relojería, con el peligro de que pasase en Collserola lo mismo que en Montjuïc el 15 de septiembre de 2017: se derrumbaron 144 nichos, de los que se mezclaron huesos y que provocaron uno de los mayores escándalos de la era Colau al frente del Ayuntamiento. La nefasta gestión llevó a que, años después, muchos restos no estuviesen aún identificados y de que se mezclasen huesos de distintos cadáveres.

El actual consistorio no quiere que le pase lo mismo: el pasado 1 de abril formalizó un contrato con la compañía Eurocatalana Obres i Serveis por valor de 1.523.367 euros, para que los nichos no se le derrumben como al anterior consistorio.

La citada compañía fue la ganadora del concurso público convocado al efecto, en el que presentaron oferta seis grandes empresas constructoras. Las obras durarán 14 meses, por lo que estarán listas antes del verano de 2027.