El Molino

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La oposición a Collboni le reprocha la gestión del Molino, tras anunciar su cierre por reformas

El debate ha tenido lugar durante la comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes, donde se ha aprobado una proposición presentada por BComú para reclamar que el futuro concurso garantice el uso del histórico espacio como un equipamiento cultural público

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La oposición municipal en el Ayuntamiento de Barcelona ha reprochado este martes al gobierno de Jaume Collboni la gestión de la sala El Molino después de que se anunciara su cierre temporal para acometer obras de insonorización, una situación que ha precipitado la extinción de la concesión por parte de la empresa Barcelona Events Musicals.

El debate ha tenido lugar durante la comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes, donde se ha aprobado una proposición presentada por BComú para reclamar que el futuro concurso garantice el uso del histórico espacio como un equipamiento cultural público. La iniciativa ha salido adelante con el apoyo de Junts y ERC, la abstención del PSC y el rechazo de PP y Vox.

Críticas al modelo impulsado por el PSC

La concejal de los Comuns, Jess González, ha defendido el modelo planteado durante el mandato de Ada Colau, asegurando que no se trataba de “una idea abstracta”, sino de un proyecto conectado con la ciudad y el tejido cultural del Paral·lel. En este sentido, ha acusado al actual gobierno socialista de no haber tenido suficientemente en cuenta las necesidades del entorno.

Fachada de El Molino

Fachada de El Molino AJ BCN

3Desde Junts, el concejal Joan Rodríguez ha reclamado “acabar con la improvisación” y aprovechar la crisis abierta en El Molino para replantear el modelo cultural de los teatros y salas públicas del Paral·lel, incluyendo también el futuro del Arnau.

ERC pide recuperar la idea original

Por parte de ERC, la concejal Rosa Suriñach ha lamentado que se haya “desdibujado” el proyecto inicial concebido para El Molino y ha señalado que el problema actual no es únicamente técnico. A su juicio, el espacio debe integrarse dentro de una nueva concepción cultural del Paral·lel.

El concejal de Cultura del Ayuntamiento, Xavier Marcé, ha rechazado las críticas y ha asegurado que el proyecto “no ha fracasado ni ha ido mal por ninguna cuestión conceptual ni de funcionamiento”, atribuyendo la situación exclusivamente al conflicto derivado de la insonorización de la sala.

El gobierno defiende que el proyecto “funcionaba perfectamente”

Marcé ha insistido en que “el proyecto funcionaba perfectamente” y ha avanzado que el nuevo concurso contará con una mayor implicación pública. Además, ha explicado que el futuro uso de la sala tendrá limitaciones horarias y no podrá prolongarse hasta las cinco de la madrugada, como ocurría anteriormente, sino hasta las 23.00 o medianoche.

Desde el PP, el concejal Antonio Verdera ha afirmado que Barcelona “no necesita más equipamientos convertidos en laboratorios ideológicos” y ha reclamado una gestión cultural basada en el rigor y no en la “propaganda”.

Por su parte, el portavoz de Vox, Liberto Senderos, ha cargado contra el proyecto asegurando que El Molino representa “el enésimo experimento ideológico heredado del colauismo”, criticando tanto el planteamiento del concurso como la gestión realizada hasta ahora.