Foment del Treball ha pedido al Ayuntamiento revisar el nuevo plan de movilidad en "consenso" con las empresas del sector de la automoción, las de tecnología y las dedicadas a las infraestructuras.

A su juicio, Barcelona debe mantener la calidad del transporte público y adaptarlo a la nueva situación, pero también debe facilitar la movilidad del vehículo privado y su uso compartido.

En este sentido, la patronal ve necesario impulsar la renovación del parque de vehículos para reducir emisiones y facilitar el acceso a ayudas públicas para sustituir los más contaminantes.

TRANSPORTE PÚBLICO

Foment ha defendido que el transporte público es "esencial, pero insuficiente", por lo que cree que es el momento de incorporar más innovación y tecnología para la gestión global de la movilidad y evitar el colapso de Barcelona cuando se den las circunstancias para la recuperación total de la actividad tras la pandemia de coronavirus.

Respecto a la bicicleta, la patronal liderada por Sánchez Llibre ha indicado que "debe tener su espacio, pero una ciudad con la disposición geográfica de Barcelona, con gran atractivo turístico y por su condición de capital de Cataluña, debe tener a punto una oferta global de calidad en todos los ámbitos de la movilidad". Además, ha sostenido que las limitaciones de tráfico con nueva señalización horizontal, "no aportarán ventajas significativas para el transporte en bicicleta y afectará notablemente a la movilidad motorizada en el resto de la ciudad".

La patronal ha optado por optimizar la movilidad frente al comercio electrónico, reforzando una red de puntos de fraccionamiento de carga, potenciando los aparcamientos municipales como hub de servicios y promoviendo una visión de la movilidad no solo desde el ámbito de ciudad sino desde la perspectiva metropolitana.

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